Hoy comemos en... Burger Lovers

Local Burger Lovers_ Glupglup
Jueves, 11 de Junio del 2015     |    Por Anabel Palomares

Hoy comemos en... Burger Lovers

Otro día más se despierta sudorosa, angustiada y nerviosa. Respirando con dificultad se levanta y recuerda su sueño, donde una hamburguesa llenaba su mente y era perfecta. ¿Dónde estará? Aún no lo sabe, por eso nuestra temida crítica sigue buscando a la ganadora de Master Burger, a la protagonista de sus pesadillas.

La vida de una amante de las hamburguesas no es fácil. Se debe a su estómago y a su paladar el 100% de las veces, y eso provoca dos cosas: la operación bikini nunca tiene un final agradable, nunca, y se te olvida como se usan los cubiertos de la gente normal, porque tú vas a lo neardenthal, a manos llenas y sin medida. A pesar de estos inconvenientes, nuestra superheroína hamburguesil no se rinde y sigue buscando la perfección, el ángel, la reina de las hamburguesas.  Hoy le toca el turno a Burger Lovers y a su local en Cardenal Cisneros, en pleno Chamberí, barrio castizo donde los haya. Un local pequeño, alargado y con mesas a ambos lados, apenas doce. Teníamos reserva y el local estaba hasta los topes, con sólo dos mesas vacías, así que elegimos sitio al lado de la puerta porque hacía un calor de mil demonios ahí dentro y teníamos la esperanza de poder respirar algo más de aire junto a la puerta.

De entrante apostamos por los aros de cebolla, caseros al 100%, con salsa brava. Crujientes, tiernos, con buen sabor y una ración generosa aunque algo dulces. La salsa no era brava que diga,os, pero no se puede pedir todo en esta vida. Mientras el entrante salía y las mesas se vaciaban, un pelotón de gente esperaba en el quicio de la puerta con cara de hambrientos. Un servicio algo lento hizo que las mesas esperaran a ser recogidas, la gente a ser atendida y los que ya estábamos sentados a que nos trajeran lo pedido. Una espera tan larga que pude hacerme fan de más de veinte pines en pinterest, y colgar cuatro fotos en Instagram. Fue tan larga que hasta a Jordi Hurtado le salieron cuatro canas.

Aros de cebolla de Burger Lovers, caseros y hechos con amor del bueno

Esperando nuestro segunda plato a Esperanza Aguirre le dio tiempo a coger cariño a Manuela Carmena y ahora llevan juntas a sus nietos al parque. Una historia real

La que escribe pidió la hamburguesa Eiffel, con champiñones, queso brie y cebolla caramelizada. La carne estaba poco hecha y la verdad es que su sabor no era lo esperado después de leer su secreto desvelado en su página web: carne de la sierra de Guadarrama. ¿Congelada? Casi aseguro al 100% que si, porque con el agua que perdía los de supervivientes habían aguantado una semana más en la isla. La picada era basta y estaba demasiado sosa, como si se hubiera hecho con prisas. El pan aguantaba carros y carretas, pero no soportó una enorme rodaja de tomate para ensalada, que se empeñó en desmoronar este sandwich de carne que acabó en el plato, desmembrado y roto como el juguete de un niño de tres años. La cebolla caramelizada no fue lo que me esperé, y el queso estaba frío. Los champiñones eran frescos y fueron lo mejor de la hamburguesa sin duda.

Hamburguesa Eiffel del Burger Lovers

Mi media langosta pidió la Manhattan, una hamburguesa con bacon, huevo frito, salsa bbq y queso cheedar. No soy fan de las hamburguesas con huevo, se desmoronan con la yema, ésta se mezcla con la salsa y el jugo de la carne y me deja las manos más pringosas aún que una hamburguesa normal. El punto de la carne era bueno, pero el huevo estaba demasiado hecho y no nos pringamos nada después de todo. En su conjunto estaba mejor que la mía, lo que convirtió mi estancia en el restaurante en un bucle infinito de dèjá vus en el que la hamburguesa que no está en mi plato es la mejor.

Hamburguesa Manhattan del Burger Lovers

Para terminar pedimos la tarta de queso casera, que venía servida en un tarro hermético de esos que se llevan ahora entre los modernos. Cremosa, muy refrescante y con un sabor estupendo. Una manera de olvidar mi fracaso eligiendo segundo, y un sobresaliente para el cocinero que la preparó. 

Fantástica Cheesecake del Burger Lovers

VEREDICTO

Decoración: Notable. Un local moderno, pequeño pero con encanto

Servicio: Notable. El camarero que nos atendió fue un auténtico encanto, pero no sabemos por qué, tardamos más de una hora y media en cenar, y nosotros somos de los engullimos a la velocidad de la luz como si fuera un concurso de comer perritos. Demasiada gente esperando en la puerta, y un servicio muy amable pero demasiado lento. 

La mesa: Aprobado. El mobiliario era normalillo, y el menaje tenía alguna cosilla que cambiaría (como los platos de cuadros negros y blancos), pero ya sabemos que esto va en gustos.

Gordon Ramsay opina que la comida era: Aprobada. Mi hamburguesa no me gustó, la verdad, pero la cheesecake era espectacular y los aros de cebolla también estaban genial.

Guita: Entre 12 y 17 euros por barba, con postre y con oferta de El Tenedor. Sin ella no sería nada recomendable.

 

El camarero se aprendió hasta el nombre de mi media langosta que fue quien reservó, y se estuvo disculpando constantemente por el tiempo de espera. El trato fue muy bueno, pero aquí estamos para juzgar la hamburguesa que entra en competición en Master Burger. Se somete a votación la EIFFEL del restaurante Burger Lovers.

 

Presentación : ★★★

Aspecto: ★★★

Olor: ★★★

Tamaño: ★★★★

Jugosidad: ★★★

Sabor de la carne: ★★

Ingredientes: ★★

Originalidad: ★★

Pan: ★★★

Sabor en conjunto: ★★

 

Puntuación total : 5

 
 
Burger Lovers
C/ Cardenal Cisneros 1
Madrid
burgerlovers.es
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Este artículo lo ha escrito...

Anabel Palomares

Ana Belén Palomares (Madrid, 1986). Diplomada en fisioterapia, pero dedicada al mundo de la moda en una de la mayores cadenas de España, esta chica madrileña vive entre libros de cocina y discos... Saber más...