Hoy comemos en... La Almazara de Carmona

Hoy comemos en... La Almazara de Carmona

La Almazara de Carmona es un restaurante sevillano de cocina de autor a precios de risa. En Glupglup nos hemos sacrificado una vez más para darlo a conocer en el mundo digital.

Hace cuatro años que nos conocemos. Es bien parecido, galante en el trato y todo en él, está tan bueno, que parece irreal. Y es andaluz. Sevillano para ser exactos, y a mí no sé que tienen los sevillanos que me embrujan. No, no hablo de Sergio Ramos y su impresionante y descaradamente atractiva tableta de chocolate. Hablo del restaurante La Almazara de Carmona, que consigue que año tras año siga teniendo un orgasmo culinario con cada una de sus tapas. Quería volver por vosotros, por master burguer y su tapa de hamburguesita de venado, pero el destino fue malvado y no tenían, así que tuve que hacer de tripas corazón y conformarme con degustar seis tapas una detrás de otra. Qué crueldad, por dios.

Un lugar desconocido para un madrileño, pero que debería aparecer en el almanaque de todo buen gastrónomo.

Situado en el pueblo sevillano de Carmona, este restaurante ofrece cocina de autor, aunando tradición con modernidad en una fusión casi perfecta. Y lo que más me gusta es que la carta de vinos es amplia y no está para nada anticuada. Da cabida a vinos de nueva generación como "el Pícaro", un tinto con denominación Toro, 100% tempranillo y que otorga a la comida el cariz que necesita. Nos sentamos en barra porque había un espectáculo de comedia y el comedor estaba hasta arriba.

Después de pedir el vino, que acompañaron con las tan españolas aceitunas, nos trajeron "la ensaladilla". No soy de las que piden ensaladilla rusa, ni tortilla de patatas cuando como fuera, porque los grandes clásicos que son mis dos platos preferidos no los hace nadie tan bien como mi madre. Pero aún a riesgo de decepcionarme, pedimos la ensaladilla de langostinos, fina mayonesa con guisantes lágrima y aceite de perejil. Si estaba mala por falta de nombre no sería, porque vaya derroche de prosa. Lo siento mamá si estas leyendo esto (que espero que sí, y que se lo enseñes a todas tus amigas), pero es la mejor ensaladilla que he probado. Untuosa, ligera y con un sabor a tradición de años tal, que el cocinero debe ser catedrático de este plato en la universidad del paladar (patente en curso).

La ventresca de atún braseada con soja y guacamole llegó humeante, junto con el arroz crujiente de rabo de toro con muselina de ajetes tiernos. Un mar y montaña de lo más recomendable. Es cierto que el arroz crujiente de pato juega en otra liga y es digno de mención, pero su tocayo no estaba nada mal. Menos crujiente y más meloso de lo que recordaba, pero con un fuerte sabor al estofado de rabo de toro. Y la ventresca es otro cantar. Mira que es difícil dejarla al punto y que no se quede tan seca que tengas que tragarla como las mentiras de los políticos, con mucho esfuerzo. Ellos la dejaron al punto, quizá algo más hecha de lo que a mí me gusta, pero tierna y jugosa.

Mi tapa estrella vaya donde vaya son las croquetas. Chicote siempre dice que unas buenas croquetas, atraen clientela, y los de La Almazara se lo han debido tomar muy en serio porque las croquetas de espinacas y piñones son uno de los clásicos 100% recomendables. Y de las de rabo de toro mejor ni hablo, porque si se puede hacer una receta de aprovechamiento buena es ésta, y ellos parecen expertos.

Para acabar, y no porque no pudiéramos seguir probando todas las tapas de la carta, sino porque si sigo comiendo a este ritmo voy a tener que entrar en por las puertas de lado, pedimos la presa ibérica a la parrilla con patata arrugá y picón, y la coca crujiente de pulpo y patata con pimentón de la Vera. El ingrediente ibérico, sólo por ser ibérico ya es bueno, pero esta vez se pasaron de parrilla y les quedó seco y algo salado. La coca era ingeniosa, y muy divertida, porque se comía de dos bocados y el pulpo estaba tierno.

¿La verdad? Me dio vergüenza pedir el postre, porque mis amigos y mi novio me miraban como si fuera una loca de la comida, y la excusa de "es para hacer una crítica para glupglup" se me había agotado de tanto comer. Creo que llegué a comérmela incluso. En fin, una experiencia genial, altamente recomendable.

VEREDICTO

Decoración: Aprobado. El local era algo antiguo para el tipo de servicio que ofrecen. Demasiado clásico.

Servicio: Notable. Rápidos, lo que es de agradecer cuando vas de tapeo. 

La mesa: Aprobado. Nos agenciamos una mesa a media comida, podría haber sido mejor desde el inicio.

Gordon Ramsay opina que la comida era: Sobresaliente. Todas y cada una de las tapas era especial

Guita: Entre 18 y 20 euros por barba, con una botella de vino. La relación calidad-precio es inmejorable.

 

LA ALMAZARA DE CARMONA
Calle Santa Ana 33
Carmona (Sevilla)
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Este artículo lo ha escrito...

Anabel Palomares

Ana Belén Palomares (Madrid, 1986). Diplomada en fisioterapia, pero dedicada al mundo de la moda en una de la mayores cadenas de España, esta chica madrileña vive entre libros de cocina y discos... Saber más...