Hoy comemos en... New York Burger

Hoy comemos en... New York Burger

El mundo de las hamburguesas es cada vez más grande y más complicado. Todos quieren participar en nuestro reto de Master Burger, pero sólo los mejores pasarán. ¿Será el New York Burger uno de los elegidos?

Llevábamos mucho tiempo queriendo acercarnos a este restaurante. Es de esos sitios que todo el mundo te dice que está genial, pero yo soy de esas personas recelosas y si no pruebo la hamburguesa con mi propia boca, no me fío. No quiero que me pase un Alfredo's y me pierda en un mar de buenas palabras y sin buenas hamburguesas, así que reservé mesa (tarea complicada, tienen muchos fans) y me presenté dispuesta a meterles en la competición de Master Burger.

Fuimos al local que tienen cerca del Bernabéu, en Castellana 89. Nos sentaron en una mesa cerca al lado de la ventana, en una sala alargada y estrecha con techos altos y un estilo industrial muy de moda últimamente. El camarero nos tomó nota de las cocacolas y del entrante preferido de mi media langosta: los nachos. Llevaban tortillas de maíz, con queso derretido, frijol, pico de gallo, crema agria, guacamole, jalapeños y pollo a la parrilla, que añadimos como extra. Los jalapeños eran tan picantes que daba la sensación que de un momento a otro un grupo de mariachis iba a entrar cantando Jalisco no te rajes por la puerta. El guacamole estaba ácido así que hay dos opciones: era industrial o lo hicieron la semana anterior, y al día siguiente mi estómago me confirmó que era lo primero (gracias, dios). Los frijoles estaban muy buenos, pero me faltó cheddar y me sobró un poco de ese queso americano con tan poco sabor. Los vasos de las bebidas parecían recién salidos del Sahara, y los hielos batieron un record en deshacerse, así que la bebida se calentó enseguida.

Fuimos acompañados, pero por vergüenza pura no hice fotos de sus platos porque el camarero parecía saber que algo pasaba conmigo y no paraba de mirar y sonreír nervioso. Tal vez me delatara el cuaderno y mi forma de mirar al más puro estilo Jason Bourne. Tendré que seguir practicando mis dotes espiatorias. Sólo diré que uno pidió la hamburguesa Bronx y otra el sandwich Frank Sinatra, y que no hablaron nada en toda la cena, así que deduzco que estaba todo bueno. Cuando nos dieron la carta, 21 hamburguesas diferentes me recibieron. Dura elección, y larga. Pero eso no es todo, el camarero tomó nota y preguntó cuatro cosas más con las que no había contado porque no me dio tiempo a leer la carta entera. Primera pregunta: tamaño. Cuatro pesos de carne que van desde 160 gramos hasta medio kilazo de pura carne de cebón, al más puro estilo Man vs Food. Segunda: tipo de pan. Cinco opciones de pan, desde el pan tradicional, hasta uno sin gluten y una focaccia. Tercera: guarnición. Cinco acompañamientos, tres tipos de patata y dos ensaladas. Y cuarta pregunta: el punto de la carne. Llevaos estudiada la carta de casa, porque hasta que os tomen nota puede haberos crecido la barba. El camarero sólo toma dos comandas en toda su jornada.

¿Quieres que tu novia pare de hablar de sus amigas un rato? Llévala al New York Burger. Cuando quiera terminar de pedir, habrá olvidado hasta su nombre

Lo peor de estos sitios es que decidas lo que decidas siempre sientes que te has equivocado y que el de al lado ha sido quien ha ganado esta vez. Él pidió la Brooklyn de 250 gramos, con queso philadelphia, bacon crujiente y cebolla caramelizada. Con pan normal y patatas fritas. Muy buena, un tamaño perfecto de pan, pero demasiado grande para mi gusto. Yo pedí la Soho, con pan multicereales y patatas fritas. Llevaba salsa BBQ, queso americano, bacon crujiente y aros de cebolla. El punto de la carne era perfecto, jugosa y muy sabrosa. Tenía un gusto a salsa barbacoa que no apagaba el auténtico sabor de la carne a la brasa. Un conjunto que me hizo olvidar las buenas palabras que me habían dicho del restaurante y que las transformó en una sinfonía de sabores. Señoras y señores, esta vez fui yo la chica de al lado que escogió bien. Por ponerle una pega diré que el pan era demasiado grande para la carne, pedí la de 160 gramos, pero siendo quisquillosa. Las patatas eran reales, nada de congeladas, y completaban una pareja casi perfecta. Un detalle que me llamó la atención y que me incomodó fue que la camarera que nos sirvió las hamburguesas espero a que todos mirásemos el punto de la carne, mientras ella nos observaba con las manos a la espalda. Como cuando pruebas el vino en un restaurante caro. Todos pusimos cara de expertos mientras hincábamos el cuchillo en la carne. Unos sibaritas de palo de las burgers.

De postre pedimos el brownie con sirope de chocolate y helado de vainilla. Un punto muy positivo en toda la cena. El pequeño bizcocho tenía el punto perfecto de cocción, y no resultaba seco ni empalagoso. Después del postre quisimos pedir un café y nos dijeron esa frase que tanto odio "no servimos bebidas calientes". ¿Qué restaurante americano no tiene una humeante jarra de café recién hecho? Un dinners como dios manda debe tener hamburguesas, batidos, tarta de zanahoria y café, y eso debería establecerse por ley.


VEREDICTO

Decoración: Notable. empiezo a cansarme un poco del rollo industrial de los locales, pero es moda y debo seguir a los trendies

Servicio: Aprobado. Me agobió el hecho de que el camarero estuviera constantemente con la mirada clavada en nosotros.

La mesa: Notable. El diseño de los manteles y de la carta era muy bueno.

Gordon Ramsay opina que la comida era: Sobresaliente. Las hamburguesas eran geniales, y el postre una pasada, pero no me olvido de la bebida calentorra y de la ausencia de cafés.

Guita: Entre 20 y 25 euros por barba, con postre. Relación calidad-precio excelente

 

Una vez que entras en la competión sólo queda ganar o morir, como si de Juego de Tronos se tratase, así que ahí vamos con la puntuación. Se somete a votación la SOHO del restaurante New York Burger.

 

Presentación : ★★★★

Aspecto: ★★★★★

Olor: ★★★★

Tamaño: ★★★★

Jugosidad: ★★★★★

Sabor de la carne: ★★★★★

Ingredientes: ★★★★

Originalidad: ★★★

Pan: ★★★

Sabor en conjunto: ★★★★

 

Puntuación total: 8,2

 

 

NEW YORK BURGER
Castellana 89
Madrid
newyorkburger.es
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Este artículo lo ha escrito...

Anabel Palomares

Ana Belén Palomares (Madrid, 1986). Diplomada en fisioterapia, pero dedicada al mundo de la moda en una de la mayores cadenas de España, esta chica madrileña vive entre libros de cocina y discos... Saber más...