Hoy comemos en... "Soul Kitchen"

Miércoles, 27 de Noviembre del 2013     |    Por Anabel Palomares

Hoy comemos en... "Soul Kitchen"

Un restaurante de Sanchinarro especialista en carnes a la parrilla y en tener las mejores hamburguesas de cebón del norte de Madrid

Me he propuesto un reto: encontrar la mejor hamburguesa de Madrid, aunque para ello me ponga torrezno y deje de valerme mi supervestido de Maje. El pistoletazo de salida lo dimos visitando un local que me habían recomendado en una zona nueva del norte de Madrid. El Soul Kitchen es un restaurante que se autodenomina hamburguesería, término que respeto mucho, y en el que no incluyo los fast food ni muchísimo menos. Una buena hamburguesería debe producirme el mismo efecto que David Beckham: boca abierta, y un seudorgasmo que estoy segura que con David no tendría nada de seudo. ¿Conseguiría una de sus hamburguesas que una corriente de placer me recorriera la columna?
 

Soul Kitchen, o cómo emplear carne picada de cebón para hacer llorar a los comensales


Reservamos para el jueves 14 de Noviembre a través de la web El Tenedor, para las nueve y media (somos un poco ingleses con los horarios). Me llamó mucho la atención la estética del local, con las letras del nombre redondeadas en la fachada. El interior era espacioso y limpio, con flexos como lámparas y un gran ventanal sobre un sofá rojo que parecía tremendamente incómodo, como todos los muebles modernos. No lo era, nos pusieron en una de esas mesas y como me gusta el riesgo, elegí sentarme en la zona más cool como buena hipster en prácticas. Sonaba bossanova en el hilo musical que me pareció que caldeaba el ambiente, aunque estaba todo en mi cabeza porque ese día hacía un frío polar. 

 

El camarero nos trajo la carta, corta y concisa, como le gustan a Gordon Ramsay en Pesadilla en la Cocina, con entrantes, ensaladas, carnes a la brasa y hamburguesas. Nos pusieron dos coca colas zero (vamos a pedir hamburguesazas, pero no quiero azúcar en la bebida, que se va todo a las caderas) en copas de balón, grandes y redondas, supongo que con vistas a un futuro Gin Tonic postcena. Me sentí como una niña, cuando tu padre te ponía trina de naranja en Navidades en una copa de mayores. Que nostalgia, por dios. De entrante pedimos los nachos con queso. Los nachos son ese tipo de platos que diferencian un restaurante cutre, que abre una bolsa de Doritos y pone una salsa en un tarro, o uno que tiene una cocina de verdad. Mientras esperábamos, nos comimos unas patatas fritas (rollo gourmet) que nos pusieron con las bebidas. Y llegó un plato caliente de nachos con queso apilados en una montaña con guacamole (casero), crema agria y pico de gallo. Muy, muy ricos. Lo suficientemente húmedos por el queso, pero crujientes.
 

Después de que el camarero nos ofreciera un salmón o atún a la parrilla con verduras, y dos hamburguesas más que estaban fuera de carta, el carnívoro que es mi pareja eligió la soul kitchen, una hamburguesa de cebón al punto, con tomates verdes fritos, queso cheddar y salsa barbacoa. Venía acompañada de patatas fritas que no eran congeladas y de una auténtica ensalada de col americana. Venía abierta, mostrando el esplendor de su carne, y olía tan bien como debe oler George Clooney recién salido de la ducha. A ángel. La carne estaba tan jugosa y tierna que daba pena hasta hincarle el diente. El conjunto con el tomate era espectacular, realmente buena. La pena fue que el camarero nos trajo las hamburguesas antes de terminar los nachos, y se enfriaron más de lo que me hubiera gustado.
 

La que escribe pidió la suiza al punto, con queso crema y cebolla a la plancha, con tan buena compañía como la soul. Buenísima también, pero no tan sobresaliente como la otra. La carne eso sí, era un espectáculo en ambas.
 

El postre fue tarta de queso con mermelada de arándanos, que como experta en este manjar diré que estaba algo seca y arenosa pero con buen sabor, y brownie de chocolate, que era una delicia. Sigo sin entender eso de adornar el plato hasta que no quede hueco blanco, y lo de añadir nata a todo dulce que salga de cocina, pero soy una tiquismiquis, lo reconozco.
 

Cuando terminamos nos ofrecieron un licor, supongo que algo tuvo que ver el cuaderno de Wonder Woman lleno de notas que tenía a mi derecha, y mi obsesión por hacer fotos a todo. Como espía me parezco más a Austin Powers que a Jason Bourne, la verdad.

 

VEREDICTO

Decoración: Notable. El local era moderno pero nada pretencioso.

Servicio: Aprobado. Me sigue doliendo la premura al traer la hamburguesa, y el no habérmela podido comer tan perfecta como era.

La mesa: Notable. Las copas de balón fueron un error.

Gordon Ramsay opina que la comida era: Sobresaliente. Las hamburguesas eran geniales.

Guita: Entre 20 y 25 euros por barba, con postre. Relación calidad-precio excelente

Y ahora llega lo importante, la puntuación para nuestro reto. ¿Quién será el Master Burguer de Glupglup? Cada categoría podrá tener un máximo de cinco estrellas, y haremos una media para saber la puntuación total sobre diez puntos.

Se somete a votación la SOUL KITCHEN del restaurante Soul Kitchen

 

Presentación : ★★★★

Aspecto: ★★★★

Olor: ★★★★★

Tamaño: ★★★★★

Jugosidad: ★★★★★ 

Sabor de la carne: ★★★★

Ingredientes: ★★★★

Originalidad: ★★★★

Pan: ★★

Sabor en conjunto: ★★★★

 

Puntuación total: 8,2

 

SOUL KITCHEN
Calle del Príncipe Carlos, 44
Sanchinarro (Madrid)
facebook.com/soulkitchen

 

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Este artículo lo ha escrito...

Anabel Palomares

Ana Belén Palomares (Madrid, 1986). Diplomada en fisioterapia, pero dedicada al mundo de la moda en una de la mayores cadenas de España, esta chica madrileña vive entre libros de cocina y discos... Saber más...