Hoy comemos en... Tommy Mel's

Miércoles, 14 de Mayo del 2014     |    Por Anabel Palomares

Hoy comemos en... Tommy Mel's

Una nueva entrega de Master Burguer, esta vez en una franquicia de la tan conocida Tommy Mel's. Aire fifties al más puro estilo americano pero, ¿conseguirá conquistar a nuestra exigente crítica gastronómica?

Según su web son los primeros american dinner de España. Locales ambientados en los años cincuenta americanos, con una decoración cuidada, en los que parece que vas a encontrarte con Olivia Newton-John o con el mismísimo Travolta. No ocurre, y es una pena que no se presenten los T-Birds, con sus chupas de cuero y su pelo engominado. Éramos cuatro, así que nos sentamos y esperamos a que una camarera nos tomara nota con un minúsculo vestido color rosa de corchetes, y unas pink converse. Puntualizo lo de los corchetes, porque el vestido era de tela de algodón, y al girarse, agacharse o incluso respirar, el espacio entre corchetes se abría. Adivinad la felicidad de los hombres del local, que parecían Marujita Díaz girando sus ojos para captar cualquier atisbo de piel posible. Y lo lograban. Lástima que Matt Damon no quisiera ponerse ese vestido esa noche para mí, y servirme la cena mientras se le abren los botones y yo respiro agitada. Es una fantasía un tanto extraña, lo sé, pero a otras les pone Paquirrín y no les miráis raro.

Nuestros acompañantes pidieron una cerveza y una Coca Cola, pero mi mitad y yo que somos del género tonto y cinéfilos por naturaleza, apostamos por comernos una hamburguesa con un batido, 100% american people. En Btwin subieron las apuestas 100 a 1 a que la cena iba a sentarnos bien a ambos. Mi batido fue de Cherry García, famoso helado de Ben&Jerrys que no se comercializa en España (pena horrible) y él pidió un clásico de vainilla. Para acompañar comenzamos con un Combo Side, el plato estrella de todos los restaurantes de este tipo, que tiene fingers de pollo y mozarella, alitas de pollo, aros de cebolla, nachos, guacamole y crema agria y varias salsas para dipear, eso sí, todo escrito en la carta en inglés, que siempre es más molón decir que has comido chicken wings que alitas de pollo, porque en english todo sabe mejor. Cuando todo es industrializado y no se hace nada casero sabes que estás comiéndote medio congelador, por eso sigue pareciéndome abusivo cobrar nueve eurazos por echar en la misma freidora todo lo que va en el plato.

El uniforme de las camareras parece más un anuncio de la peli Instinto Básico que un uniforme en sí. Pobres chicas, que además de llevarlo tienen que cobrar las propinas que deja el español medio

Entre nuestros acompañantes había una persona celíaca, para la que existe una carta especial sin gluten, un detalle que me pareció estupendo. Todo el mundo debería tener derecho a hacer su propio Master Burguer, aunque sea un Coeliacs Master Burguer. La Juicy, con queso, cebolla roja, tomate, pepinillo y un huevo frito estaba según palabras textuales de quien se la comió "bastante buena para ser sin gluten". Su pareja pidió una Viva Las Vegas, con lechuga, tomate, pepinillo, cebolla roja y crujiente y crema de queso con nueces. No habló mucho durante la cena y el plato estaba vacío al terminar, así que supongo que le gustó.

Mi media langosta pidió la Tommy Mel's con lechuga, tomate, pepinillo, cebolla roja, cheddar, bacon y cebolla caramelizada. Y yo pedí la Rocketman, mientras Elton John cantaba en mi cabeza. Llevaba lechuga, tomate, cebolla roja, salsa Mels, pepinillo, cheddar y bacon a la parrilla. Era mejor que el McDonals, pero pedí la carne al punto y estaba pasada, y el tomate no era fresco, seguro. De sabor estaba bien después de quitar el tomate que tuvo mejor vida, pero después de probar tantas y tan buenas, mi paladar se ha vuelto sibarita y exigente. Un paladar gourmet al que no convence la carne, su punto y la salsa Mels que empalaga toda la hamburguesa y de la que sigo sin saber los ingredientes. Las patatas fritas que pedimos para acompañar (vienen todas los platos sin patatas), estaban picantonas y ricas de sabor.

De postre pedimos la cheesecake para compartir, que era ligera pero grumosa, algo sosa de sabor y con una porción diminuta.

VEREDICTO

Decoración: Notable. Tiene cuidados todos lo detalles, desde la música hasta los carteles de la pared, aunque ya sabéis que pasa con este tipo de sitios, visto un Tommy Mel's, vistos todos.

Servicio: Aprobado. No fueron sonrientes, pero si correcto.

La mesa: Notable. Me gustó mucho el detalle del papel que envolvía la hamburguesa y los vasos de batido sacados de una cafetería de California.

Gordon Ramsay opina que la comida era: Aprobado. La carne no era espectacular, pero el batido era de diez.

Guita: Entre 15 y 20 euros por barba, con postre. La relación calidad precio es suficiente, aunque no es un chollazo.
 

A todas las franquicias les pasa al final lo mismo. Los platos se industrializan y dejan de ser especiales para convertirse en mediocres. Dejando a un lado este tema, en Glup Glup queremos ser los Indiana Jones de las hamburguesas y encontrar el santo grial hamburguesil así que, aquí os dejamos la puntuación de esta aventura.

 

Se somete a votación la ROCKETMAN del Tommy Mel's

 

Presentación: ★★★★

Aspecto: ★★★

Olor: ★★★

Tamaño: ★★★★

Jugosidad: ★★

Sabor de la carne: ★★

Ingredientes: ★★

Originalidad: ★★

Pan: ★★★★

Sabor en conjunto: ★★

 

Puntuación total: 5,6

 

 

TOMMY MEL'S
Avenida de Burgos 119
Madrid
tommymels.com
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Este artículo lo ha escrito...

Anabel Palomares

Ana Belén Palomares (Madrid, 1986). Diplomada en fisioterapia, pero dedicada al mundo de la moda en una de la mayores cadenas de España, esta chica madrileña vive entre libros de cocina y discos... Saber más...