Sangre caliente, dando vergüenza ajena a la gente

Sangre caliente, dando vergüenza ajena a la gente
Martes, 16 de Febrero del 2016     |    Por Carlos J López

Sangre caliente, dando vergüenza ajena a la gente

¿Habéis oído ya el nuevo single de la persona más arrítmica del planeta? No, no hablamos de Jesulín, él ya tuvo bastante con el "Toa, toa, toa". Hablamos de Kiko Rivera, Paquirrín de toda la vida, que parece que se quedó con hambre despues del primer disco y ahora repite, Sangre Caliente. Y como en Glup Glup somos un poco masoquistas, pues nos le hemos visto el videoclip entero para poder enseñaros todo con pelos y señales. I'm on the highway to hell.

Cuando entré por primera ver en Glup Glup no podía siquiera imaginar algún día mi pluma (al menos una de ellas) iba a tener que buscar la inspiración de las musas para tratar aquí sobre el nuevo videoclip del adalid del electro-latino y reggaeton Don Kiko Rivera. Tras ingerir una pastilla para solventar el problema de la hipertensión me dispuse a ello, mi salud mental se enfrentaba a una dura prueba y me creía capaz de resistir el desafío. Valiente estúpido, lo pagué muy caro.

INTERLUDIO: (Tras el visionado)

Prosigo con el escrito. Las técnicas de medicina mental del siglo XIX han sido efectivas y me creo capaz de relatar lo que he visto y oído, looo-bo-to-míaaaa al margen… Traumático, horroroso, abyecto o deMigrante (¡Arriba Forocoches!) son los primeros calificativos que la mayoría de nosotros estaremos pensando. Sangre caliente, un título perfectamente elegido. Más que caliente, nuestra sangre acabará en estado de ebullición.

El videoclip comienza con un aullido lobuno al más puro estilo Shakira y su canción Loba. Ambas obras guardan semejanza en “los matices suaves de autotone que emplean”. Lo que me impacta y escama de los primeros segundos de esta joya musical es la incapacidad motriz-mental de nuestro héroe Kiko al saludarse con uno de sus colegas de parranda y grifa. ¿Tan difícil es chocar puño con puño?

Señoras y señores somos testigos del nacimiento de una nueva criatura de la noche que sin duda logrará atormentar a los mortales en su otrora plácido descanso nocturno: La Choniresa, una criatura inmortal que sin duda el folclore y el misticismo popular agradecen. La Choniresa antes de salir a la caza de su sustento de sangre mortal se tatúa, ¡claro que sí!, ese tatuaje neogótico satánico que sin duda ayudará a la depredadora nocturna a integrarse en el grupo de emos, reggaetoneros y demás gente variopinta discotequera. La traca final es la marca de carmín en el antebrazo derecho, puedes ser una no muerta pero eternamente reshulona o del playboy.

Dos ejemplares de Choniresas en pleno baile de apareamiento. No leáis delante de ellas o se asustarían y huirían

Siguiendo con el visionado y el relato de lo que acontece, toma especial relevancia el papel de los brothers Rivera, auténticos machos ibéricos del panorama nacional (huelga decir que inferiores a Julio Iglesias, Bertín Osborne o Manuel Benítez el Cordobés). Sin duda, al observar el móvil de Fran, Cayetano se da cuenta de la cruda realidad, la vampiresa informa a los hermanos de que si no acceden a participar en la grabación familiar la única herencia paterna que van a percibir será la genética. Fran Rivera también nos deleita con unas carcajadas malvadas dignas del Drácula de Stoker que hielan la sangre e incluso el cubata, y añadamos esos movimientos de baile del diestro en los que no sé distinguir si está bailando o está más preocupado por no salpicar su cubata.

Cayetano tío, aguanta. Ya nos queda menos para cobrar la pasta de papá

Nuestro cerebro agradecerá la espontánea aparición estelar de la hermana de Kiko Rivera, Isabel II (de España, no, espera… de ¿Perú?) bueno… la hermana de Kiko que hace gala de su… de su… bueno, ¡pues que aparece y punto! (si yo la sufrí, vosotros/as también), jamás la palabra insulsa había adquirido tanta carga de rotundidad, uno encuentra más sabor en la comida sin sal del hospital que en el actuar, proceder y vivir de esta señorita.

Los dos señores que se hacen los dormidos no saben que a su lado está la muerte sin capucha

Tras este cónclave familiar vampírico uno no puede dejar de musitar para sus adentros “¡¿dónde coño está Blade cuando se le necesita?!"

Pero señoras y señores todo esto es inocuo comparado con la actuación de Mr. Francisco Rivera. Empecemos por su vestimenta ¿sagaz, irreverente, atrevida, rompedora? en definitiva, referente ¡sí señores!, porque solo Homer y Kiko pueden lucir palmito con esa especie de blusa/camisa/poncho floral tan absolutamente brutal. Me recuerda a ciertos motivos decorativos del arte inca o azteca pero con toque psicodélico de los 60. La gorra de gordo (y no, no es un insulto, es una especificación de tipo de gorra que ya explicó cristalinamente Homer) es un must in que todo aspirante a Kevin Roldán (¡contigo empezó todo!) o a Papote Malote debe llevar sí o sí para engatusar a las mamitas traviesas.

Kiko Rivera en pleno apogeo de su gracia flamenca, herencia en vida de su madre Isabel Pantoja

Todos estaremos en este momento dispuestos a sacarnos los ojos emulando a Edipo tras semejante trance pero ¡almas de cántaro aún falta el oído!. Con una elaborada rima digna de Garcilaso de la Vega al estilo tío, frío, río y una sospechosa tendencia a pensar en la alimentación mientras canta (la gula eh Kiko, la gula…), se suma un ritmo para nada monótono en el que el spanglish e incluso el propio english te dan ganas de kill yourself, una canción en la que el auto-tune te hace exclamar: ¡Dios mío si no era bastante con los cantantes latinos ahora también hay que temer al propio mercado nacional!). Añadamos a este mejunje ponzoñoso audiovisual esas poses, miradas a la cámara o gestos de auténtico fucker que solo Kiko puede realizar y sin morir en el intento. La soltura y pronunciación del idioma de Shakespeare no hace sino salpicar de brillantez y majestuosidad a todos los espectadores de esta pequeña muestra del triunfo del logro humano llamado Sangre Caliente. Y como apoteosis final, respiren hondo amigos/as y traten de entender ¿qué le sucede a Paquirrín en el final del videoclip? ¿es un ataque al corazón? ¿una visión mariana? ¿la grifa le ha otorgado un momento de lucidez para poder entender finalmente que para hacerse un examen médico no había que estudiar? Preguntas que solo Iker y Carmen (los nuevos rumberos) podrán esclarecer. Tanta lucidez afectó al zagal y como se puede constatar, Kiko ha perdido completamente el norte y probablemente también el sur, camina totalmente ido como si el amigo Tyson, esta vez sí, le hubiera chocado el puño pero en la quijada.

Quinto Milenio

Para concluir me atrevo a aseverar que estos son los únicos momentos propicios para poder mirar a mi madre a la cara y decir cargado de razón : “¿Lo ves Mila? siempre se puede caer más bajo que yo”.

PD: ¿Por qué carajo habla con acento latino? ¡¡¡Por quéeeeeeeeee!!!

Documentos gráficos grabados durante el visionado del videoclip. Nuestro colaborador está recibiendo tratamiento tras el shock postraumático sufrido. Seguiremos informando.

PD: Como nota final, os dejo este simil. De nada.

                    

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Este artículo lo ha escrito...

Carlos J López

Carlos Javier López (Madrid, 1983). La J es para dar más empaque a la presentación. Natural de Madrid sin ser gato. Aficionado del F.C. Barcelona y del San Francis. Lector de cómics,... Saber más...