¿Se te atraganta el sexo oral?

Martes, 7 de Octubre del 2014     |    Por Anita C.

¿Se te atraganta el sexo oral?

¿Estás hasta el gorro de que los hombres se piensen que toda mujer tiene que ser Linda Lovelace? ¿Es cierto que ellos lo practican por devoción y ellas por obligación? En Glup Glup te hablamos sin pelos en la lengua de todos los mitos y leyendas que giran en torno al sexo oral. (Aviso: este artículo no es apto para menores de edad).

Alrededor del sexo oral existen infinidad de mitos alimentados por la cultura popular retrógrada, la pornografía y esta última moda de literatura erótica con tintes de “sadomasoquismo comercial”. Sin ir más lejos, un ejemplo claro es el famoso éxito literario Cincuenta sombras de Grey. En su obra, E.L. James se queda más ancha que larga narrando cómo la protagonista de su libro, Anastasia Steele (una chica un tanto mojigata, virgen e inexperta) hace una felación al megaexperimentado Sr. Grey dejándole entre patidifuso y extasiado (¡para que el pobre se hubiera ahogado en la bañera!).

Cualquier mujer daría lo mejor de si misma en un cuarto de baño tan espectacular como el del Sr. Grey.  

De todos modos, el hecho de que el “Master of Sex” hubiera quedado más que satisfecho con la maestría de la dulce Anastasia es lo de menos. En dicha escena lo irreal es que una mujer posea la habilidad innata de ser una experta en sexo oral en su primera práctica. ¡Ojo! No estoy diciendo que sea imposible nacer con ese don especial. Igual que muchas personas tienen un talento, ya sea para la gimnasia rítmica, pintar o cantar, también pueden tenerlo para el sexo, pero… no es lo habitual. Y aunque un alto porcentaje de nuestro comportamiento sexual venga determinado por “la memoria de la especie humana”, es necesaria la práctica para mejorar nuestra técnica y deshacernos de todos los mitos y falacias que existen en torno al sexo oral.

 

La gran mayoría de las mujeres no somos Anastasia Steele (ni falta que nos hace).

 

Mitos, mentiras y algunos consejos prácticos

 

-El sexo oral está “chupao”

Cuando Kevin (Thomas Ian Nicholas) sacaba los apuntes que escondía bajo la cama para practicar un perfecto cunnilingus a su chica (Tara Reid) en la película American Pie (1999), el adolescente aquel no iba desencaminado. El sexo oral no es tan simple como lamer, chupar y succionar. De hecho, son muchas las mujeres en las consultas sexológicas que se quejan de lo poco que disfrutan durante el cunnilingus. ¿La causa? En la mayoría de los casos tiene que ver con el modus operandi de su pareja. Ellos suelen centrarse exclusivamente en dos partes de la anatomía femenina: el clítoris y el orificio vaginal. Esto, queridos, es un error de novato. El órgano genital femenino no se reduce exclusivamente a esos dos puntos. Los labios mayores y menores de la vulva, el interior de los muslos, el monte de Venus y el periné son áreas con infinitas terminaciones nerviosas y centros de placer. Además, si quieres subir nota, combina la estimulación oral con la táctil y verás como los niveles de excitación de tu pareja se multiplicarán exponencialmente y desencadenará un fabuloso orgasmo.

-O eres ‘Garganta profunda’ o no eres nadie

El cine porno nos ha vendido la imagen de mujeres que parecen tragadoras de sables del circo Price; como si fuera imposible hacer disfrutar a tu pareja si no tienes una capacidad bucal como la de un hipopótamo. En fin, no todo lo que aparece en la gran pantalla es real y tampoco tenemos un clítoris en la garganta como el personaje de Linda Lovelace. Simplemente disponemos de una humilde campanilla y, si algo la roza, responderemos con un reflejo innato que poco tiene que ver con el orgasmo.

De todos modos, existen técnicas o trucos para evitar las dichosas arcadas. Por ejemplo, tratar de controlar la respiración por la nariz o utilizar la mano como tope durante la penetración. Otra opción es no limitar el sexo oral masculino al acto de succionar. También se puede “jugar” con la lengua en el glande, estimular con esta el tronco del pene, el escroto y el periné.  

Garganta profunda (1972) se ha convertido en película de culto dentro del cine X. 

-Ellos lo practican por placer, ellas por obligación

Ejem, ejem… ¿Quién ha dicho que a las mujeres no les gusta practicar sexo oral a sus parejas? ¡Pero si es una de las fantasías sexuales femeninas más frecuentes! De hecho, a muchas les excita el poder que esta práctica les otorga sobre su amante: la sensación de que le tienen a su merced.

Entonces, ¿de dónde viene el mito? Probablemente se deba al grado de intimidad que cada género atribuye a este tipo de práctica. En general, para los hombres el sexo oral se convierte en un paso básico antes de la penetración, un juego previo para preparar a su pareja; mientras que ellas necesitan un grado más elevado de confianza para ponerlo en práctica. De hecho, a muchas personas les parece un acto infinitamente más íntimo que el coito vaginal.

-¡Fuera dientes!

Excepto que tu pareja te haya dicho lo contrario, en el sexo oral deberías seguir esta máxima: “morder, nunca; mordisquear, tal vez”. Y digo “tal vez” porque la creencia de que a los hombres no les gusta sentir los dientes cuando se les estimula oralmente no es del todo real. A muchos les resulta muy excitante, aunque es cierto que necesitan tener un alto nivel de intimidad, confianza y complicidad con su pareja para dejarse llevar. Por lo tanto, lo mejor es preguntarlo o, al menos, estar atenta a las señales de placer que emite tu pareja cuando “le enseñes los dientes”.  

Por si no lo has pillado, este sería el punto intermedio entre "morder y mordisquear". 

-Arrodíllate y…

La imagen de la mujer arrodillada frente a la bragueta del caballero está excesivamente asociada a la idea del sexo oral y, para algunos/as, a la sumisión femenina. De ahí que a muchas de ellas les desagrade dicha práctica por dicha asociación. Sin embargo, para otros/as funciona justamente al contrario: les excita el sexo oral de rodillas por la relación de poder que en su mente implica, mientras que para el resto no es más que parte del juego erótico sin ninguna connotación de dominación ni sumisión.

Independientemente de los gustos y fantasías de cada uno, la postura de estar arrodillada no es la más cómoda para un buen sexo oral. Practicarla sentada o tumbados en la cama suele facilitar que AMBOS amantes disfruten plenamente y que ninguno termine con dolor de articulaciones.

-El sexo oral es una de las prácticas sexuales más seguras

¿Contra el embarazo? Por supuesto. ¿Contra las enfermedades venéreas? ¡NO! Muchos de los jóvenes y adolescentes toman como opción el sexo oral para evitar un embarazo no deseado y/o conservar su virginidad, sin embargo no se protegen de las ETS.

Esto no nos debería extrañar tanto. Aunque los padres de hoy en día son muy modernos, hablan de sexualidad libremente con sus hijos, les explican de dónde vienen los niños y les informan del preservativo, sufren de amnesia selectiva respecto al sexo oral y anal. Es lógico que nos dé pavor y vergüenza hablar sobre este tipo de relaciones sexuales con nuestros hijos, pero por mucho que obviemos el tema no van a dejar de hacerlo. Están en el momento de experimentar con su cuerpo y descubrir su sexualidad. Nuestra responsabilidad como padres es preocuparnos por cuidar su salud. Así que cuando llegue el momento de tratar con tu hijo sobre estos temas, ensaya antes frente al espejo si quieres, pero infórmale por completo.

Recuerda: es mejor que la información venga de ti que del Youporn. Ahí te lo dejo.

 

Enviar por WhatsApp

Este artículo lo ha escrito...

Anita C.

Anita C. (Madrid, 1974). Redactora freelance de moda y belleza y madre de un niño y una niña. No le da vergüenza admitir, que no lleva nada bien lo de cumplir años, ni pasar todas sus tardes... Saber más...