Mr. Robot: La serie que toda anti-informática debería ver

Mr. Robot: La serie que toda anti-informática debería ver
Por Anita C.

Mr. Robot: La serie que toda anti-informática debería ver

Me he enamorado. Él se llama Elliot. Cara de niño malo, labios carnosos y unos ojos de huever que destilan astucia, deshumanización y un atisbo de pérdida y desolación que te despierta la necesidad imperiosa de querer cobijarlo entre tus brazos. Un #fei-guapo desadaptado. Y un chollazo de tío porque, además de joven y calladito, es programador informático. (Traducción: me podría arreglar el ordenador).  Solo tiene un pequeño defecto, del cual te hablaré más tarde. Por ahora quédate con este dato: es el prota de Mr Robot, la serie que está arrasando en el planeta.

“Jodida perfección”, “la mejor serie del verano”, “por fin un TVshow sobre hackers con la que no vomitarás”… Estas han sido algunas de las críticas que ha recibido Mr. Robot, la serie que el pasado 24 de junio estrenó el canal USA Network y que los telespectadores han puntuado con un 9,3 sobre 10.

Bajo la etiqueta de drama cibernético, Mr Robot cuenta la historia de Elliot (Rami Malek @ItsRamiMalek), un joven con pinta de desadaptado, programador de una gran empresa de seguridad y que dedica sus noches a hackear cuentas y perfiles para proteger a las pocas personas importantes en su vida como por ejemplo, su psicoterapeuta o una compañera de trabajo por la que siente algo especial.

 ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡NO! Es el supernerd justiciero (vestido del niño de E.T, todo sea dicho).

Te preguntarás qué tiene de especial este antihéroe moderno. Pues ni más ni menos que tres ingredientes que hacen al personaje sumamente adictivo ante los ojos del espectador: una inteligencia excepcional, un trauma del pasado no superado y un baile constante en la locura

 Entre sus continuas elucubraciones, a veces sin orden y concierto, se pincela una mente delirante, al borde de la paranoia que lucha por diferenciar entre lo que es real de lo que es una alucinación. El chico de ojos azules saltones y rostro impasible, que camina por la vida escondido bajo la capucha de su sudadera sufre un serio trastorno de fobia social. “No sé cómo hablar con la gente”, lo define él. Y efectivamente, sus habilidades sociales son nulas, evita el contacto físico-afectivo, limita al máximo sus intervenciones verbales y cuando trata de comunicarse, utiliza un tono de voz prácticamente monocorde, sin apenas inflexiones. Por si este fuera poco tormento, el pobre chico es adicto a la morfina, sustancia que le ayuda a combatir el dolor provocado por las crisis nerviosas generadas bajo su estado perpetuo de soledad.

Si quieres hacerte una idea de cómo funciona el coco del protagonista, echa un vistazo a este teaser:

Pero volviendo a la trama central. Elliot, con todos sus problemas emocional es lo suficientemente excepcional como para encargarse de la protección de una de las empresas de seguridad más importantes del país. Es entonces cuando le detecta Mr. Robot, una sociedad secreta de hackers cuyo objetivo es derribar el sistema económico y político imperante, para liberar a la sociedad del yugo del consumismo. Su “supuesto” líder (Christian Slater @ChristianSlater) intercepta a Elliot en el metro y, tras una reveladora conversación, le propone que se una a sus filas. El primer trabajo que le encomienda está directamente relacionado con la empresa para la que el programador trabaja, algo que sin duda pone en una difícil tesitura al antisocial (que no amoral) del protagonista.

Ya te lo aviso: Christian Slater está para rechuparse los deditos. Otro ejemplo de caballero que mejora con el paso de los años.

 “Nuestra democracia ha sido hackeada” o “qué se joda la sociedad y el sistema”, son alguno de los estandares de Mr. Robot, la serie creada por Sam Esmail, guionista y pareja sentimental de Emy Rossum.

¿Por qué no te puedes perder Mr Robot?

1. La fórmula es perfecta y ahora lo entenderás.

Aunque la serie está disfrazada de modernidad y actualidad (sociedades secretas de hackers, invasión de perfiles en redes sociales, ataques a servidores, etc.) responde a los clásicos paradigmas de las sagas de superhéroes: tipo del montón incluso algo patoso que esconde un poder excepcional, enamorado de una buena chica a la que intenta proteger, luchando contra su archienemigo igualado en capacidades a él (en Mr Robot, el presidente de E-Corp o Evil Corp como lo etiqueta Elliot) y adoctrinado por un sabio y experimentado gurú (que en este caso sería un Christian Slater zarrapastroso con maneras poco ortodoxas).

2. Serie apta para negados a la informática.

Según los expertos en programación, el guión de la serie está tan bien documentado que se hace perfectamente creíble. El protagonista no es el típico hacker de peli americana que en dos minutos consiguen entrar en el servidor de la CIA. Para las que no tenemos ni idea de informática la serie consigue de maravilla que entendamos qué es Linux o un ataque DDos. Es más tras ver un par de capítulos de Mr.Robot  empezarás a entender muchos términos que hasta ahora estaban destinados al técnico informático de tu empresa intentando vacilarte con aire misterioso.

3. Con aroma a grandes clásicos del cine.

Según los críticos de cine y TV, la serie conserva la esencia de Matrix (1999) pero adaptada a una visión más realista y actual.  Por otra parte, las paranoias y alucinaciones del protagonista, las sociedades clandestinas y el mensaje revolucionario que esconde la serie nos recuerdan inevitablemente al memorable El club de la lucha (1999). Y por último, como detalle curioso, el film favorito de Elliot (personaje principal) es Regreso al futuro II (1989) donde Doc y Marty McFly deben viajar al año 2015. La misma fecha en la que está ambientada Mr. Robot.

4. Contiene una banda sonora insólita capaz de hacerte botar en el sofá justo cuando ese monólogo del prota se estaba volviendo realmente pesado. 

5. Porque el actor principal, Rami Malek (nacido en 1981 y que interpretó a Benjamin en Saga Crepúsculo: Amanecer II ) tiene todas las papeletas para convertirse en el chico de moda, el amor platónico de jovencitas y no tan… -itas. ¿Que no te parece realmente guapo este chico? Quizá me he dejado su mejor foto para el final, justo la que guardo en el primer cajón de mi mesilla de noche ;-).

Esto… Eehh… Mmmm… Cuando limpie de babas el teclado de mi ordenador, escribo este pie de foto. 

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Este artículo lo ha escrito...

Anita C.

Anita C. (Madrid, 1974). Redactora freelance de moda y belleza y madre de un niño y una niña. No le da vergüenza admitir, que no lleva nada bien lo de cumplir años, ni pasar todas sus tardes... Saber más...