Especial rebajas 1: cómo comprar sin perder la chaveta

Por Anita C.

Especial rebajas 1: cómo comprar sin perder la chaveta

¿Estás pensando en darte un capricho en rebajas y no sabes muy bien a qué prenda echar el guante? ¿Quieres cargar de provisiones el armario de tus hijos, pero temes que no les valga nada para el año siguiente? Te desvelamos un plan infalible para comprar en tiempos de crisis de manera inteligente.

Recuerdo que cuando era solterita esperaba las rebajas como agua de mayo. Compraba cualquier cosa que apareciera delante de mis ojos simplemente... porque sí, porque era una ganga. Además, me enorgullecía y vanagloriaba delante de mis amigas de mis nuevas adquisiciones: “¿a qué es mono? Pues si supieras que lo compré a un precio irrisorio…”.

Si te soy sincera, reconozco que en su mayoría eran prendas y accesorios inservibles o, que no me atreví a comprarlos en temporada porque no iban demasiado con mi estilo, pero que al bajarles el precio, desencadenaban una serie de pensamientos en mi cerebro que comenzaban con estas tres malditas palabras: ‘POR SI ACASO’ (por si acaso tengo que posar en una alfombra roja, por si acaso me toca un viaje a las Vegas, por si acaso salgo con un chico ciego, por si acaso…). Entre mis adquisiciones ‘por si acaso’, recuerdo un bikini tanga que jamás me atreví a utilizar; una pamela de 50 cm de diámetro con la que parecía un platillo volador; un vestido con estampado de cómic; una camiseta con dos tetas dibujadas en la pechera y, unos stilettos amarillos flúor de medio tacón con una punta tan kilométrica, que llegaban a la oficina antes que yo. En fin: prendas y complementos que deberían estar en el museo de los horrores.

Si vas de shopping, ponte estos zapatos tan horrorosos: tendrás la excusa perfecta para comprarte otros. 

Pero me sentía feliz. Era como una especie de juego para mí. Ahora que soy madre, comprar en rebajas ha perdido todo su encanto. Nadie se plantea que el mes de julio es casi una cuesta de enero para las familias. Esperas con una sonrisa que llegue la paga extra y dos días después, tienes que sacar el pañuelo y agitarlo diciéndole adiós.

Adiós paga extra, que te disfrute el recibo del mes pasado del Corte Inglés.  

Adiós ahorrillos, largaos de botellón con las matrículas y reservas de las extraescolares del año que viene.

Adiós vacaciones en Ibiza, que ya me quedo yo en el pueblo tras pagar los libros de texto del próximo curso, no sea que en septiembre estén agotados y no se vuelvan a editar ( Un inciso: a mí me da que esto último es una leyenda urbana editorial).

Sniff, sniff… Llora sobre mi hombro, mujer.

Pero no dejes que se te corra la máscara de pestañas porque te voy a dar la solución. Desde hace años, he trazado un plan estructurado para que las mujeres amantes de las rebajas compremos de manera inteligente o, al menos, esa es mi excusa para salir a quemar los centros comerciales sin ningún remordimiento de conciencia.

Si vas de ‘shopping’ en rebajas conviértete en una mujer de mente fría, calculadora y, no te dejes llevar por pensamientos tentadores que empiecen con un ‘por si acaso me hace falta’ o ‘quizá lo necesite’.

Saca partido a las rebajas sin quedarte en la ruina

-Hazte una lista de las compras más necesarias tanto para tus pequeños como para ti y repite estas palabras como si fuera un mantra: “no sucumbiré a las tentaciones del demonio Inditex”. Repite conmigo: “no sucumbiré a las tentaciones del demonio Inditex”.

-Apunta en tu lista aquellos básicos que sabes que no se pasarán de moda y que podrás utilizar durante años: camisas de vestir, americanas, un ‘little black dress’, jeans…

-Si te aterroriza comprar una prenda a finales de verano y que luego se quede pasada de moda para el año siguiente, recuerda que las tendencias se suelen mantener un par de años. Por ejemplo, las sandalias estilo Isabel Marant que han arrasado este verano probablemente no desaparecerán el año que viene. Lo mismo sucederá con los trajes de baño surferos o las gafas de sol de espejo.

-Otra opción es que seas fiel a colores y estampados clásicos de la época estival (el blanco, el azul, el rojo, el navy, las flores, etc.) y no arriesgues en colores que van y vienen según dicten las pasarelas.
-Si no tienes demasiado presupuesto para las rebajas invierte en accesorios tipo pañuelos, colgantes, pulseras, gorritos o gafas de sol. Suelen ser más económicos y según los combines puedes darle un estilo muy distinto a cualquiera de tus looks de siempre.
-¿Llevas suspirando por ese bolso de Bimba&Lola o por un auténtico Marc Jacobs? Las rebajas pueden ser el momento que estabas esperando para invertir tus ahorrillos en un auténtico y carísimo ejemplar a precio ‘tirado’. En estos casos lo ideal es echar un vistazo por tiendas Factory y Outlets donde te puedes ahorrar ‘un pico’.
-Si ya has hecho la renovación de armario de los pequeños, no compres más prendas de la temporada: lánzate por aquellos artículos de entretiempo a bajo que precio (¡una talla más grande!) y que les tendrá vestidos los primeros meses de invierno (vaqueros, camisetas finas de manga larga, pijamas, cazadoras vaqueras o de cuero, camisas de cuadros o tejanas, leggins, shorts y minis que pueden llevar en otoño con leotardos de lana). ¿Calzado? Jamás lo compres. Ni Aramis Fuster puede vaticinar qué número utilizará tu niño dentro de un mes.

¡Feliz verano y que compres en 3B (bueno, bonito y barato)!

 

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Este artículo lo ha escrito...

Anita C.

Anita C. (Madrid, 1974). Redactora freelance de moda y belleza y madre de un niño y una niña. No le da vergüenza admitir, que no lleva nada bien lo de cumplir años, ni pasar todas sus tardes... Saber más...