Pasión por Sherlock Holmes

Pasión por Sherlock Holmes

¿Cuántas veces os habéis encontrado, últimamente, opinando sobre Sherlock Holmes? ¿Sobre si Benedict Cumberbatch o Robert Downey Jr. es el mejor de la historia? ¿Sobre la ropa o la ambientación de “Sherlock” o “Elementary”? Si es así, has sucumbido al fenómeno “Sherlock Holmes” que gracias a Benedict Cumberbatch, Johnny Lee Miller o Robert Downey Jrs han convertido al mito en un mito muy sexy.

La revisión del personaje de Sherlock Holmes por la BBC y de la mano de Benedict Cumberbatch, ha sido uno de los grandes bombazos de la televisión pública  británica de los últimos años. La serie, que empezó a rodarse en el 2010 y con el sencillo título de “Sherlock”, se ha convertido en programa de culto para millones de fans en el mundo entero y ha redescubierto el personaje de Arthur Conan Doyle, completamente vigente ciento veintisiete años después, a las nuevas generaciones que ahora –y por siempre− relacionarán al aristocrático y sofisticado investigador privado, asistente de Scotland Yard, con el potente y carismático Cumberbatch, que ha conseguido encumbrar a Sherlock Holmes, en pleno siglo XXI, al Olimpo de las pasiones de millones de fans, frikis y no tan frikis, de los amantes de la literatura de misterio, de las series de lujo y sobre todo, de miles de admiradores que suspiran por sus huesos.

Personalmente soy una mega fan de Sherlock Holmes, de los libros de Conan Doyle, digo, pero por norma me veo todas las películas y series que se han hecho al respecto y jamás, nunca, había mantenido discusiones sobre si este o aquel Sherlock era mejor o peor que otro, más o menos sexy, más o menos atractivo, nunca, hasta ahora, que en cuanto mencionas que te gusta más Johnny Lee Miller que Benedict Cumberbatch, o Robert Downey Jr que Rupert Everett, saltan las chispas y se monta el debate. Jugoso debate.

Por supuesto la serie de la BBC no puede competir con ninguna otra, es de factura IMPECABLE, respetando al milímetro el espíritu original de las novelas de Conan Doyle. Hasta los más recalcitrantes especialistas británicos en Sherlock Holmes alaban a este “Sherlock” televisivo y a Benedict Cumberbatch, que con ese acento maravilloso (y esa voz grave que despeina al más pintao) ha conseguido componer a un Holmes muy fresco, que da pie, sin ningún problema, a imaginarse a Sherlock Holmes en la actualidad, leyendo el Blog de John Watson en Internet y usando el GPS del móvil para llegar a la escena del crimen. Un logro de los maravillosos guionistas, como no, pero que el protagonista ha conseguido plasmar estupendamente en la pantalla.

Sin dudas, Cumberbatch enloquece a los fans pero yo tengo otras propuestas que me emocionan más. De los antiguos ni hablemos, porque hasta la década de los noventa las series o películas sobre Sherlock Holmes nos enseñaban a un detective nada atractivo, un maduro insulso y muy ambiguo que no despertaba demasiadas pasiones, y aquí estamos para hablar de pasiones. De todas maneras, voy a mencionar a algunos grandes Sherlock de la pantalla: Por supuesto Basil Rathbone, este actor de origen sudafricano que interpretó a Sherlock Holmes en cuatro películas (la primera en 1939 “El perro de los Baskerville”) y una serie de televisión enterita.

Robert Stephens que protagonizó “La vida privada de Sherlock Holmes” en 1970 o Jeremy Brett que entre los ochenta y los noventa protagonizó las series “Las aventuras de Sherlock Holmes”, “El regreso de Sherlock Holmes”, “Los archivos de Sherlock Holmes” o “Las memorias de Sherlock Holmes”.

Tres actores a cuya imagen se enfrentó Rupert Everett en el 2004 al interpretar “Sherlock Holmes y el caso de la media de seda”, una tv movie que pasó inadvertida para el gran público pero que transformó a Sherlock, en manos de Everett, en un personaje más atractivo y sexy, y que daría paso, ahora sí, a la nueva revisión del mito mucho más humano y arrebatador.

En el 2009 uno de mis directores favoritos, Guy Ritchie (que, hijos míos, NO solo fue marido de Madonna), decidió llevar su mito infantil y juvenil a la pantalla y rodar Sherlock Holmes con un estadounidense dando vida al personaje. De este modo, Robert Downey Jr tomó clases de dicción, se mudó unos meses a Londres y encarnó al Sherlock más canalla de la historia ¿o no? Me gusta mucho su personaje, la ambientación de la película es extraordinaria, y aunque la segunda parte (“Sherlock Holmes. Juego de Sombras”) defraudó al cometer, creo yo,  el error garrafal de elegir una historia que se desarrolla fuera de Inglaterra, no cayó del todo con el ritmo y promete la revancha con una tercera entrega para dentro de poco. Nueva peli que, ruego a Dios, tenga otra vez a mi Watson de cabecera, el maravilloso Jude Law, que gracias a Sherlock Holmes tuve la fortuna de entrevistar en Madrid, en el año 2010, y que me enamoró hasta las trancas con sus ojos imposibles y su cortesía a prueba de bombas. Un encanto tan arrebatador que me inspiró para  escribir un libro enterito que, si os interesa conocer, lo podéis adivinar mirando mi bibliografía.

La tele ha resucitado al personaje literario, ha hecho renacer a un Sherlock más arrebatador y que enamora a propios y extraños y la culpa la tiene Benedict Cumberbatch, que ha transformado a Sherlock Holmes en un sex symbol internacional.

Del cine volvemos a la tele. En el 2012 la CBS norteamericana decide rizar el rizo y como la BBC triunfa en Europa con “Sherlock”, apuesta por lanzar “Elementary”, nueva versión de la saga de Conan Doyle que resuelve la tensión sexual Holmes/Watson, eligiendo a una mujer, Lucy Liu, para encarnar a Joanne Watson, y a un gran actor británico, londinense, para hacerse cargo de Sherlock Holmes. De este modo Johnny Lee Miller (maravilloso Sick Boy en “Trainspoting”, ex marido de Angelina Jolie y uno de los actores británicos más sólidos de los últimos años) deja las series en las que colabora y se lanza de cabeza con este proyecto que a mí, personalmente (y hablo como fan de los libros) me parece correctísima. La ambientación en Nueva York es muy buena, de hecho a veces es tan buena que parece que estás en Baker Street y no en Manhattan cuando la acción se desarrolla en la casa del detective; la química que tienen los protagonistas es estupenda, las adicciones de Sherlock encajan espléndidamente en la historia del siglo XXI y el sustituto de Lestrade en Nueva York, Aidan Quinn, acaba por hacer del reparto una delicia. Para mí, es una gran serie, sin demasiadas pretensiones, llena de guiños a las novelas originales y Johnny Lee Miller es, desde que lo vi, mi Sherlock más entrañable.

En este punto retorno a Benedict Cumberbatch, este londinense de pura cepa y de un metro ochenta y cuatro centímetros de estatura, que a sus treinta y siete años no para de trabajar protagonizando alguna de las grandes pelis de este último año (“Doce años de esclavitud” o “Agosto”) y para quién Sherlock Holmes, le queda como anillo al dedo.

Él le ha regalado al personaje ese punto de sofisticación que pide a gritos. Las camisas de color morado oscuro, burdeos u orquídea radiante, tan de moda, que luce como nadie. Los abrigos largos, los pañuelos y ese pelo eternamente desordenado (se tiñe de moreno para la serie porque él es rubio) que lleva con una elegancia innata, y que vuelve literalmente locos y locas a sus fans. Tal vez Benedict ha acabado por convertir oficialmente a Sherlock en un sex symbol internacional, él lo niega y se ríe del tema, pero es irrefutable… ¿o no?... yo creo que sí y la culpa la tiene su voz (insisto) su timbre y su acento, que provoca desmayos y caídas de ropa interior generalizadas en la intimidad de nuestros hogares… y que ha propiciado desde su aparición en televisión apasionados (y hasta hace poco impensables) debates sobre si es la mejor versión de los libros, el más guapo o el más interesante de los Sherlock Holmes… Benedict Cumberbatch cambió el concepto del detective de inteligencia extraordinaria, pero insufrible y recalcitrante, por uno mucho más atractivo, uno al que le perdonamos su exceso de prepotencia y su falta de delicadeza con una sonrisa en la cara, y que arrasa nada más salir en la pantalla ¿o no estáis de acuerdo? y ahora yo os pregunto… ¿con cuál de los Sherlock os quedáis vosotros?

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Este artículo lo ha escrito...

Claudia Velasco

Claudia Velasco (Santiago de Chile, 1965). A los 19, se trasladó a Madrid dónde estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y donde reside desde 1985. En la actualidad trabaja en... Saber más...