¿Qué es la Primavera? Las 10 definiciones que no encontrarás en la RAE

Jueves, 28 de Mayo del 2015     |    Por Blanca López

¿Qué es la Primavera? Las 10 definiciones que no encontrarás en la RAE

¿Qué es primavera? Dices mientras clavas tu pupila en mi pupila azul... ¿qué es primavera? ¿Y tú me lo preguntas? Primavera... eres tú.  Pues ¡no!

Eso era la Poesía, según Bécquer. La primavera según la Real Academia de la Lengua (RAE para los amigos, cuyo lema “limpia, fija y da esplendor” parece más el slogan de algún familiar de Mr. Proper) es “la estación del año que astronómicamente empieza en el equinoccio del mismo nombre y termina en el solsticio de verano”. Vamos, que para los profanos en astronomía, como una servidora, es la estación que llega después del invierno y antes del verano. Aunque no en todos los sitios, claro. En ciudades como en Burgos, como dice la cultura popular y sobre todo la estadística meteorológica, las únicas estaciones que hay son la de tren y la de invierno (que conste que soy burgalesa de adopción y soy de las que me enfado cuando Burgos no da la mínima, porque esto del frío nos lo tomamos muy en serio).

Burgos - 4 de agosto

Pero profundicemos. Todos sabemos que la primavera es tiempo de flores y color, de renacimiento y renovación, de ñoñerías y cursilerías varias. Por eso, es una de las estaciones más literarias y artísticas: de las cuatro, la primavera es la más famosa de las estaciones de Vivaldi. También tenemos la primavera de Archimboldo y la “Alegoría de la primavera” de Boticelli y hasta mi querida Gloria Fuertes le dedico una poesía,a  su manera: 

“La Primavera ha venido 
y yo la he reconocido, 
por el pío, pío, pío”.

Aunque decía Machado: “ la primavera ha venido y nadie sabe cómo ha sido”. 

¿Es eso cierto, querido Antonio? Con todos mis respetos, eso sería en tus tiempos. 

Ahora la primavera, para empezar, llega en invierno. Gracias al gran experto meteorólogo de nuestro país que se quiten los Picazo o Maldonado, que donde esté El Corte Inglés... Cuando ataviados todavía con nuestras más gustosas bufandas y con el frío “pelao” en el cuerpo nos empiezan a ametrallar con las primeras imágenes de modelos. Y, ay, prefiero pensar que se han pasado el invierno a lechuga y agua, vestidas con ropa multicolor que hace daño a la vista entre tanto gris y negro.  

Anuncio que además aderezan con una música tan pegadiza que se mete en tu cerebro de manera sutil y permanece ahí hasta que es sustituida, también sutilmente, por la música de turno del nuevo anuncio de cervezas veraniegas. Este año, cómo no, la canción tiene un ritmo simple y repetitivo y un estribillo que no puedes parar de oír. “I’M AN AL-BA-TRAOZ...” 

Así que aquí ya es primavera porque el Corte inglés lo dice (y verano, y otoño, y la vuelta al cole, e invierno, y navidad...)

Pero dejemos la poesía de lado y bajemos al lado oscuro de la primavera. 

Aunque la primavera suene a pájaros y flores en realidad la primavera también es...

#1 El momento en el cual eres consciente de que no vas a poder disimular más el “michelín” con los abrigos y el multicapa. Te miras al espejo y en lugar de sentirte precisamente como un albatros, es decir, ligero, esbelto y con ganas de volar, te sientes más bien como el gran globo gigante que aparece en el anuncio y es más propio de una promoción de laxantes. Y por supuesto, con la piel de un blanco nuclear sublime, agotado, inflado y con ganas de estar todo el día sentado. Así que nos lleva a que la primavera sea...

#2 Ese instante en el que abres el armario y a pesar de que no cabe ni un alfiler más, de pronto,  piensas que no tienes nada que ponerte y además, odias tu ropa, algo que te dices a ti misma cada año por la misma época. Por eso, la primavera es... 

No se que ponerme pero necesito un armario más grande

#3 La época en la que se celebran los segundos carnavales del año. Gracias a la gran montaña rusa de las temperaturas empieza el baile de disfraces más auténtico del año. Ahora 35ºC, mañana 20ºC, pasado llueve, la semana que viene ola de calor, pero el lunes bajamos a 15ºC....   Medias gordas de invierno con vestidos de verano,  ropa de invierno con sandalias, gente con forros polares y bermudas y otros que parecen no entender que en Madrid, Ibiza es sólo una parada de metro. Vamos, un circo.  Porque es en primavera...

#4 Cuando nos enfrentamos a la temida operación “cambio de armario”. Algo que algunos empiezan el día que ven el anuncio del Corte inglés y otros dejamos, como dice el refrán,  para el cuarenta de mayo. Comienza la fiesta de los armarios,  subes al altillo, bajas al trastero, sacas cajas de debajo de la cama, o de cualquier rincón oculto de tu casa y te dedicas  a poner todo patas arriba. Eso para volver a la misma conclusión,  que sigues sin tener nada que ponerte.  El cambio de armario en primavera es especialmente duro porque además.. 

#5 Es cuando de pronto eres consciente de que no puedes posponer ni un día más otra operación, la más temida todavía “operación bikini”. Pero admitámoslo, la primavera es la estación del año en el que la “operación bikini” no es que sea temida, es que es prácticamente imposible. Y  para operaciones “milagro”, mejor ir a Lourdes, por ejemplo.  Porque para más inri la primavera es...

#6 La temporada en la que se produce el efecto “Hulk”. Vas andando por la calle, y de pronto empiezas a sentir una transformación en tus manos, en tus pies, todo empieza a hincharse, y salvo ponerte verde, llegas a tu casa sintiéndote como una auténtica morcilla de Burgos. Efecto que se agrava si además en primavera... 

Mierda, mierda, mierda... ya es privameraaaaaaa!!!

#7 Eres de los afortunados que sufren otro efecto tan típico en esta época, el momento “baby mocosete”. Porque  la primavera es la estación de las alergias, los kleanex y los antihistamínicos. Incluso si crees que estás a salvo de tan esperada invasión no puedes evitar ataques de estornudos incontrolables o lagrimeos dramáticos mientras te paseas por la calle.  Ya que es en las calles donde te pasas el día en primavera por eso... 

#8 Es la temporada del año en la que pasamos de hacer colas en el metro a hacer colas por encontrar un hueco libre en cualquier terraza.  Un periodo violento la primavera si, la sangre altera.  La batalla por conseguir una mesa y varias sillas, que se convierten sin quererlo en los objetos más deseados de la ciudad, puede llegar a ser cruenta. Por no hablar si además pretendes hacerlo en algunas de las terrazas donde reina el postureo y en las que vende eso de “ver y ser visto”.  Precisamente no ser visto, es el arma secreta de los protagonistas más poéticos de la primavera...

#9 Esos lindos pajaritos de los que hablaba Gloria Fuertes salen a volar y por lo que parece, deben de pasarse el día comiendo bifidus activo porque es en primavera cuando deciden hacer grafiti “mierdero” sobre tu coche, que para más valor artístico se incrusta con toda la porquería que cae de los árboles.  Eso si, casualmente sólo lo hacen cuando acabas de lavar el coche y está limpio y reluciente, ¡menudos pájaros!. Así que para huir de estos grafiteros voladores urbanos y aprovechando el buen tiempo.

La biblia de las palomas

#10 En primavera decidimos todos salir de la ciudad el mismo día y a la misma hora. Así que a las operaciones “armario” y “bikini”, se unen las de “entrada” y “salida”.  Todos cual hormiguitas entrando y saliendo juntos en caravana.  Y eso que lo que buscamos es desconectar y relajarnos.. si, pero todos a la vez. 

Pero es primavera y nada de esto importa en realidad. Cada año, esta vez si, Sr. Machado, “nadie sabe cómo ha sido”, superamos el lado oscuro de la primavera. Porque además, para cuando te quieres adaptar El Corte Inglés anuncia el verano, cantamos la canción del nuevo anuncio de la cerveza y es entonces cuando empezamos a comprar la lotería de navidad.

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Este artículo lo ha escrito...

Blanca López

Blanca López (Pamplona). Como buena Sagitario, desde muy pequeña ha estado paseando por el mundo. Le habría gustado cantar como Ella Fitzerald pero, a parte de bolos en la ducha y en el coche, lo... Saber más...