Hemos probado... Junio'14

Hemos probado... Junio'14

Cada mes probamos lo último en productos de belleza y los sometemos a nuestro particular control de calidad, que no se parece a ninguno de los que hacen en las revistas pero nos parece mucho más práctico.

 

El producto: Curso de maquillaje de Benefit

El lugar: El stand de Benefit en El Corte Inglés de Nuevos Ministerios (dentro de Sephora) .

Precio: Gratuito (pero seguro que picas comprando algo y los productos de Benefit no son precisamente baratos).

La prueba: Mandar a Rebeca Rus recién aterrizada de un viaje estresante de cuatro días, sin apenas dormir y con unas ojeras que le llegaban al escote. Además, hacer que una de sus mejores amigas y madre de tres niñas pequeñas (la menor de cinco meses) le acompañe en su búsqueda  del Cutis Iluminado Perdido.

 

La experiencia:

Dicen que los aviones son fatales para el cutis, que lo resecan, que lo apagan y te lo dejan hecho unos zorros. Pero mucho peor es someter a tu cutis a cuatro días al aire, al sol, al estrés de no dormir y de beber mucho vino y a los piropos de los italianos sin escrúpulos. Así me presenté yo hace unos días en el stand que la marca Benefit tiene en El Corte Inglés de Castellana. Es más, para ofrecer un aspecto ya realmente lamentable, apenas había pegado ojo la noche anterior por culpa de una niña enferma y no me puse ni un poquitín de corrector de ojeras.

A mi vera iba una de mis mejores amigas, madre aguerrida y todavía de baja de maternidad, empujando un carrito de bebé y con la cara de cansancio que te puedes esperar de una mujer que apenas duerme cuatro horas seguidas desde hace cuatro meses. En resumen: no necesitábamos un curso de maquillaje sino un master en restauración de grado superior y un contacto directo con San Judas Tadeo, patrón de los imposibles.  

Pero eso era porque no sabíamos la suerte que íbamos a tener con Sergio, el maquillador profesional que nos iba a impartir el curso. Y, sobre todo, que quien organizara todo este cotarro fuera Benefit, la marca que dice que una sonrisa es lo único que necesitas para empezar a sentirte guapa y yo me río un montón. Y Ana no te cuento. ¡Ah! y que no se presentara nadie más al curso (mal, muy mal, que nos llamaron para requeteconfirmar) porque eso significó que tuvimos a Sergio en exclusiva para las dos solitas, centrándose en nuestras necesidades específicas y contándonos trucos personales e intransferibles.

El único fallo que le veo a las clases magistrales de Benefit es que me inducen al mal. 

Para empezar, Sergio nos enseñó a limpiarnos bien el maquillaje con la limpiadora de Benefit y a aplicarnos la hidratante más contorno de ojos con explicación paso a paso de masaje usando técnicas de shiatsu para aligerar esas ojeras tan horribles que lucíamos las dos.

Antes de empezar a cubrir nos aconsejó aplicarnos la bruma Ultra Radiance, un producto de Benefit que ilumina el rostro y lo deja perfecto para el maquillaje. A continuación, Sergio nos enseñó toda la gama de primers de Benefit y se decantó por usar Poreprofessional para las dos. Confieso que yo ya soy fan de este producto desde hace años ya que tengo la piel grasa y los poros de la zona T bastante grandes, así que es la única forma de cubrirlos perfectamente y de que el maquillaje no me desaparezca en el mismísimo ascensor.

Era el momento de empezar con la base. Sergio buscó no sólo el color que nos fuera mejor a cada una sino que también se esmeró en dar con la textura que se fundiera con nuestra piel o con nuestro estilo de vida. La elegida en mi caso fue Hello Flawless y en el de mi amiga, Big Easy (a ella le gusta mucho apostar por la naturalidad. Yo… no). En ambos casos lo mezclamos con un toque de That Gal, un primer que ilumina y que nos quitó en cinco segundos el aspecto de cansadas.

Una vez que teníamos el lienzo preparado, empezamos con el capítulo interesante. Resulta que en esto del maquillaje hay que hacer lo mismo que cuando limpias una habitación, ir de arriba hacia abajo.  Primera parada: cejas. Y es en este paso en especial donde Benefit destaca muchísimo respecto a otras marcas en el mercado, pues lleva años apostando por productos centrados en esta zona específica. Visionarios, se dice. Con su nuevo lanzamiento, Gimme Brow, a mí me ha conquistado más que el embajador con sus fiestas repletas de montañas de Mon Chéri. Se trata de un gel que no sólo mantiene los pelillos en su sitio sino que les aporta volumen y los cubre, tratando las zonas menos espesas de tus cejas de una forma muy natural.

A continuación, Sergio nos enseñó a cada una a usar las sombras de los estuches World Famous Neutrals para maquillar nuestros ojos sin que se notara mucho y aprovechando la forma natural de cada una. El resultado espectacular con tres pinceladas y fácil de dramatizar si queremos usarlo para la noche en combinación de algún lápiz de ojos como Badgal. Siguiente paso: pestañas. Aunque debería decir, pestañazas. Vale, también soy híper fan de They´re real. Para mí es la máscara de pestañas perfecta, alarga, rellena y riza sin necesidad de usar mucho producto o que parezcas una muñequita de feria. Sergio además nos contó un truco para dramatizar el efecto con sólo un pequeño movimiento en la parte superior de las pestañas.

En nuestro viaje hacia la parte inferior de la casa teníamos que pasar por ese paraje desértico que eran nuestras ojeras, aunque más bien debería usar la denominación “agujero negro”. Benefit tiene muchos y estupendos correctores pero para mí gusto Fake up, el que Sergio nos recomendó, no es el mejor de todos. Yo soy más fan de Erase Paste, pero tengo que decir que a mi amiga Ana le encantó (sigo diciendo que ella es una chica natural y yo voy camino de convertirme en una pin up).

Una vez solucionado, más o menos, el tema de las ojeras Sergio eligió un colorete para cada una de nosotras que nos iluminara. En mi caso optó por Coralista y debo decir que el resultado fue sorprendente, discreto y al mismo tiempo revelador. Para Ana eligió Hervana, un rosa más discreto.

Y cuando pensábamos que ya sólo quedaba el último capítulo, el de los labios, nuestro maquillador personal nos sorprendió con el tema de la iluminación y el sombreado. Con unos toques de Ooh la lift en la sien y un poco de polvos de sol Hoola, consiguió redefinir nuestras facciones.

El toque final para un maquillaje sencillo y currado: un toque, en mi caso, de Chacha tint en los labios y de Lollitint en el caso de Ana. Discreto pero luminoso.

Para finalizar las dos horas y pico de clase magistral, Sergio nos dio un masaje en las manos con técnicas de shiatsu y la maravillosa crema para el cuerpo de Benefit.

El resultado: Matrícula de honor. Abajo ojeras, cutis apagado y cara de “no puedo con la vida”. Arriba el sex appeal y el sentido del humor.

Evaluación final: Si bien es cierto que este tipo de cursos de maquillaje se hacen para que mujeres ansiosas como yo nos dejemos allí toda la pasta del mundo, es cierto que merece la pena hacerlo, al menos, una vez en la vida. No sólo aprendes técnicas para sacarle el máximo partido a los productos que compras. También centras el tiro en lo que necesitas tú concretamente, que no siempre es lo mismo que lo que usa tu amiga, por mucho que te parezca que sois iguales (y luego resulta que no, oyes).

 

Más información sobre la marca aquí: http://www.benefitcosmetics.com

 

 


 

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Este artículo lo ha escrito...

Rebeca Rus

Rebeca Rus (Madrid, 1974) es creativa publicitaria, escritora, columnista y responsable de la sección de cocina de la Revista Cuore. Es la autora de los libros "Sabrina:1-El Mundo:0", "Sabrina... Saber más...