Star Wars: El despertar de la fuerza y la rima del espacio profundo

Star Wars: El despertar de la fuerza y la rima del espacio profundo
Lunes, 28 de Diciembre del 2015     |    Por Javi DC

Star Wars: El despertar de la fuerza y la rima del espacio profundo

A estas alturas, creo que el 85% de nuestros lectores ya habrá visto la nueva entrega de Star Wars. Pero si aun no lo habéis hecho os recomiendo que vayáis. Primero, para poder divertirte durante dos horas y pico y segundo, para poder leer libremente este artículo.

Os aviso desde la primera línea que este artículo será largo a la par que divertido. Que todas las opiniones están escritas dejando a un lado mi sentimiento más friki y habiendo visto la película dos veces para tener todos los detalles bien claros.

Dicho esto refresquemos un poco nuestra memoria. La película trata sobre cómo un grupo de las fuerzas rebeldes de la república tratan de encontrar a Luke Skywalker, desaparecido tras unos desagradables incidentes, para que les ayude a librar batalla con la denominada Primera Orden, un grupo heredero del Imperio que trata de tomar por la fuerza el control de todo. Comandados por el Líder Supremo Snoke (que de momento no sabemos quién es), la Primera Orden cuenta con el apoyo de Kylo Ren, un aprendiz de Sith que busca exterminar al último jedi.

Para encontrar a Luke ambos bandos buscan a una pequeña unidad droide que ha quedado atrapada en un remoto planeta llamado Jakku. BB-8 guarda en su interior un pedazo del mapa estelar que lleva hasta Skywalker, lo que hace que este pequeño droide sea el más buscado de toda la galaxia.

Y hasta aquí puedo leer.

A PARTIR DE AQUÍ, EL ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS. NO DIGAS QUE NO TE HE AVISADO DE LOS SPOILERS. ¿HE DICHO YA SPOILERS? SPOILERS. SPOILERS.

Si analizamos con detenimiento la historia encontraremos los ingredientes que toda peli de aventuras debe contener: personajes variopintos de todas razas y sexos, puntos de humor sin caer en el ridículo, acción física, acción animada, momentos de tensión, personajes secundarios que enlazan las historias… y sobre todo un final coral en el que participen todos los personajes. Esta peli lo tiene todo.

Pero analicemos aún con más detenimiento la historia. Un droide perdido en el desierto que lleva consigo un mensaje secreto. Un villano con máscara negra que en su primera aparición demuestra su crueldad. Una “estrella de la muerte” más “muerte” que nunca. Una joven que descubre que la fuerza es poderosa en ella. El sacrificio de un protagonista para inspirar, proteger y tratar de ayudar a los demás. ¿Notáis el eco en vuestra cabeza? ¿Notáis como los recuerdos de las antiguas películas salen a la luz?

Creo que es obvio el paralelismo de los argumentos de El Despertar de la Fuerza con el Episodio IV: Una Nueva Esperanza. Pero donde algunos cortos de miras (sin ofenderse nadie) ven “aprovechamiento de recursos” o falta de originalidad, yo veo rima. Veo poesía cinematográfica. Y en algunos casos hasta simetría entre las películas de la saga.

¿Acaso no deben parecerse las películas entre sí? Por supuesto. Las historias siempre tienen que recordar unas a otras. Sus villanos, sus héroes, sus aventuras… ¿O acaso en las series de televisión de trama duradera nunca utilizan los mismo recursos?

Pues en Star Wars debe ocurrir lo mismo. Star Wars ha pasado hace años el plano cinematográfico y ha conquistado otro nivel. Un nivel en el que gira un universo más allá del cine y que mueve y conmueve a varias generaciones de espectadores. Padres, hijos y nietos van al cine estos días. Pero no para ver algo puramente nuevo, sino para ver algo que les sea familiar. Que les llene el corazón de recuerdos y además les aporte frescura y juventud a los que ya tenían. No se deben olvidar los orígenes de una saga si se quiere hacer una buena secuela. Y para ello los versos deben rimar.

Por eso la dirección de la película es brillante. Y cuando digo brillante estoy hablando de que posiblemente JJ Abrams sea el único director de cine del mundo en estos momentos que sea capaz de hacer rimar los versos de esta película con las anteriores de una manera tan perfecta.

Cada plano está estudiado, filmado y corregido combinando lo nuevo con lo viejo. Acordándose del primer verso de Una Nueva Esperanza y haciéndolo rimar con el último de El Despertar de la Fuerza. Metiendo planos que en nuestra cabeza son ecos del pasado convertidos en flashes del futuro que nos espera. Utilizando viejos personajes que solo con entrar en escena te ponen la piel de pollo. Dándoles una nueva misión y un digno final. Usando el rastro de migas de pan dejado en los versos de las antiguas películas para crear las estrofas de los nuevos personajes. Una generación dando paso a otra.

Los personajes, para mí, son el punto fuerte de esta película. Rey es sin duda el mayor acierto de esta saga. Brilla con luz propia. Llena la pantalla con pureza y frescura cada vez que entra en escena. Despierta la ternura que tenía el joven Anakin de La Amenaza Fantasma, con la belleza y bravura de la reina Amidala. No sé si esto que digo lo veo yo, o quizás sean más ecos del pasado convertidos en pistas para descifrar el gran misterio: ¿QUIÉN ES REY? Algunas teorías apuntan a que puede ser hija de Luke, otras que puede ser hermana de Kylo Ren, otras que puede ser una antigua padawan e incluso, y esta es la que más me gusta, pariente de Obi Wan. Este tema lo trataremos en otro artículo.

Del resto de actores, destacar a Harrison Ford por encima de todos. Se nota que se ha involucrado con el proyecto y se lo ha tomado en serio, que no ha ido ahí a pintar la mona y que se ha sentido cómodo. Nos ha regalado un pedacito más de historia del cine, que quedará para siempre en nuestros corazones.

Los nuevos personajes como el piloto Poe Dameron o el ex guardia de asalto Finn aportan una frescura y unos toques de humor que hacían mucha falta a la saga. Ya vimos los LAMENTABLES intentos de George Lucas por introducir humor en las precuelas de la saga original a través de Jar Jar Binks con penoso resultado. Esta vez ha funcionado. No hace falta usar gags bobos y absurdos, sólo buenos diálogos acordes con la escena.

Pero no todos los personajes podían ser buenos. Mi gran decepción fue el villano Kylo Ren, que si has visto la peli sabrás de quién es hijo. Pero un villano con máscara JAMÁS se la debe quitar a las primeras de cambio. NUNCA. Y más si nos vas a mostrar a un tipo con cara de panoli, que al rato demuestra ser un panoli, y que al final de la peli queda como un panoli. Doblado encima al español por la voz de Sheldom Cooper. Un chiste de personaje. Me imagino que su debilidad y su falta de porte para ser un malo en condiciones se debe que en las próximas entregas veremos como crece en el lado oscuro a la par que Rey crece en la fuerza. O eso espero.

El guión es muy bueno. Nunca caes en el limbo de otras películas con exceso de escenas de efectos especiales. Al contrario, en esta los diálogos en mitad de las mismas son constantes, lo cual las hace más amenas y divertidas. Otro elemento más que rima con el pasado, en concreto con el final de El Retorno del Jedi o La Amenaza Fantasma, donde al igual que en esta entrega, las persecuciones de naves a todo trapo se mezclan con las batallas en tierra y las luchas de sables. Pero si hay un momento para quitarse el sombrero es la escena final. Son más o menos dos minutos y medio en los que Rey llega al planeta donde supuestamente está Luke. Escala, sube y trepa hasta la cima. Llega a un acantilado, Luke se vuelve, se descubre y ella saca su sable de luz y extendiendo la mano se lo ofrece. Pelos de punta. Congoja. Escalofríos. La música sube a tope. Y todo acaba. SIN DIÁLOGO. Cualquier otro podría haber escrito una corta conversación en plan:

- ¿Eres Luke?
- Si, te estaba esperando.
- Esto es tuyo.
- No, ahora es tuyo. Y te enseñaré a usarlo.

Pero JJ Abrams pensó como todos los demás. Que no hacía falta decir nada más. La escena hablaba por si sola. UN 10.

En el plano más sentimental de la película no creo que haya ningún humano  al que no le haya emocionado alguna escena. Creo que la carga emotiva de la peli es muy alta, pero no intencionadamente, que en algunos casos también lo es, sino porque estamos hablando de la saga de pelis más longeva actualmente en la historia del cine, lo cual hace que los recuerdos te salten solos y los conviertas en emoción. Si además de todo esto, pones al frente de la película al inventor del remake-secuela, capaz de tocar el centro de tus recuerdos de niño, pues es normal que en algún momento de la peli sueltes alguna lagrimita.

Todo esto de lo que os he hablado tiene como resumen una bonita poesía cinematográfica que a algunos les gustará y a otros les dará igual. Pero no creo que sea muy criticable el resultado final. Podemos hablar del villano, de las habilidades finales de Rey y de alguna cosilla más, pero en líneas generales la películas es bastante buena. Y como dijo mi buen amigo Rebo: “Tan buena que te hace olvidar el Episodio I, II y III de la saga”.

Stanley Kubrick dotaba a sus películas de una simetría que abrumaba. Una simetría que doblaba las películas en dos y las hacia rimar en extremos opuestos. En La Naranja Mecánica o La Chaqueta Metálica, vemos el nacimiento y el fin de la misma historia partida en dos polos que se unen a mitad de la película. Tocando siempre el lado bueno y el lado malo de cada uno. Como si fuera un reflejo de sí mismo. Pero al final de las películas siempre confluían ambos, rimando en aspecto y trasfondo. Pues el maestro Kubrick compartió sus creencias e inspiraciones con el señor Lucas que a mi modo de ver quiso llevar esta poesía y simetría hasta otro nivel. Y no, no me he fumado nada. Mirad este vídeo y juzgad vosotros.

Star Wars lleva el mismo camino. Y lo llevará siempre. Si prestamos atención a toda la saga, siempre se han alternado las victorias del lado de la luz y del lado oscuro, correspondiéndose en el tiempo con los argumentos de las películas antiguas y sus precuelas modernas. Todo este jaleo vendría a formar una especie de estructura poética que se correspondería con la siguiente, tal y como se explica en la conocida como “La teoría del anillo”:

                                

Una forma de hacer cine tan vanguardista y a largo plazo que quizás esconda el secreto para fascinar a medio mundo y desconcertar a otro medio durante décadas. Los cortos de miras (sin ofenderse nadie) solo sabrán hablar de “copia”, mientras que JJ Abrahams y los amantes del cine lo seguiremos llamando poesía.

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Este artículo lo ha escrito...

Javi DC

Javi Del Campo (Madrid, 1983). Criado entre Steven Spielberg y Los Héroes del Silencio, de alguna manera estaba destinado a caminar sobre esa pequeña linea que separa al mitómano del friki. Amante... Saber más...