4 empleos que deberías sufrir antes de empezar tu carrera laboral

Sábado, 26 de Octubre del 2013     |    Por Rebeca Rus

4 empleos que deberías sufrir antes de empezar tu carrera laboral

Porque, sea cuál sea tu vocación en esta vida, hay cosas importantes para tu desarrollo personal y profesional que es necesario aprender por la vía del sudor, las lágrimas y, sobre todo, de la experiencia en otros curros.

CANGURO:

Es una de las primeras maneras que encontrarás de ganar dinero pero hazte a la idea de que nunca será “dinero fácil” (quien te haya dicho esa patraña sólo es un tipo desesperado por colarte a su prole para largarse a tomar unas copas y tener una conversación decente -de más de tres frases encadenadas-  con otro ser humano). Al contrario: cuidar niños es una tarea terriblemente dura, estresante y sucia. Pero te preparará para tareas tan complicadas como funcionario de prisiones, asistente social en un psiquiátrico y experto en gestión de residuos nucleares. También es un buen entrenamiento para los que aspiran a ser bufones del reino y/o directores creativos de publicidad. Te ayudará a mejorar tu ingenio, a potenciar tu creatividad y a mejorar tus habilidades multi-tarea. También es una estupenda experiencia previa si tienes pensado visitar alguna tribu perdida en el Amazonas o asistir a una junta de accionistas.

Punto extra: No se nos ocurre mejor método anti-conceptivo que trabajar una temporada como canguro.

Cuidar a un niño es como tratar con un alien: no hablan bien el idioma, no saben coordinar sus movimientos y quieren reducir a escombros todo lo que pillan a su paso.

EMPLEADO DE UN ESTABLECIMIENTO DE COMIDA RÁPIDA:

Para trabajar en una cadena de hamburgueserías, pizzerías o similares no hace falta mucha experiencia ni habilidades especiales. Ellos piden poco y, sin embargo, tú puedes sacar mucho a cambio… bueno, además del sueldo de mierda con el que te van a pagar. Algunas de las habilidades que te vendrán de perlas para el futuro son:

*Manejo Técnico Superior de mocho y sus derivados: mopa gigante y escoba. Aprenderás que limpiar el suelo de verdad (de verdad verdad) no tiene nada que ver con lo que hace tu madre en casa, que es arrastrar la suciedad de una baldosa a otra. En cambio, en un establecimiento de comida rápida te enfrentarás a Suciedad Real.

*Conocimientos Máximos en maquinaria profesional de alta cocina. Después de trabajar con una freidora gigante con capacidad para cincuenta litros de aceite re-que-te-usado no habrá microondas que se te resista en el futuro.

*Grado Superior en Trato al público. Lo mejor de todo. Después de trabajar con el público de un establecimiento de comida rápida estarás preparado para todo, incluso para ser funcionario de Tráfico.

Punto extra: Después de ver las cosas que se preparan ahí no querrás volver a comer en un sitio de éstos en tu vida.

 

CHICO DE LOS RECADOS:

El chico de los recados, también conocido como “el último mono”, es el que se come todos los marrones desagradables en cualquier empresa, pero también el que está al tanto de todo lo que se cuece: desde los manejos del vice-presidente para acuchillar por la espalda a su superior, pasando por el romance del director de personal con su secretaria o los desfalcos que la empresa está haciendo con sus delegaciones territoriales, por poner algunos sencillos y cotidianos ejemplos del panorama laboral español. Se trata de un puesto con cero responsabilidades y un acceso ilimitado a información privilegiada y extra-confidencial. Ningún otro trabajo te proporcionará un conocimiento tan amplio de la naturaleza humana y de cómo funciona el mundo empresarial y las relaciones inter-departamentales. Por no mencionar toda la información que manejarás y que te permitirá chantajear a tus compañeros a todos los niveles. Así es como empezaron casi todos los grandes magnates antaño.

Punto extra: No puedes caer más bajo sólo subir, subir, subir...

 

REPARTIDOR DE PROPAGANDA:

Todos los taxistas de tu ciudad deberían trabajar durante una temporada como repartidores de propaganda. Y es que pocos trabajos te proporcionarán un conocimiento de la geografía urbana como este. Después de patearte durante semanas enteras barrio tras barrio podrás especializarte en cartografía o en corrector de errores en Google Maps. Otro punto positivo de la profesión de repartidor de propaganda es toda la experiencia que te proporcionará para conseguir entrar en sitios de acceso restringido, algo realmente práctico si piensas convertirte en espía al servicio de Su Majestad o asistente profesional a fiestas de famosos.

Punto extra: Después de patearte la ciudad entera conseguirás unas piernas de infarto.

 

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Este artículo lo ha escrito...

Rebeca Rus

Rebeca Rus (Madrid, 1974) es creativa publicitaria, escritora, columnista y responsable de la sección de cocina de la Revista Cuore. Es la autora de los libros "Sabrina:1-El Mundo:0", "Sabrina... Saber más...