La envidia de las solteras Vs. emparejadas

La envidia de las solteras Vs. emparejadas
Jueves, 4 de Febrero del 2016     |    Por Myriam González...

La envidia de las solteras Vs. emparejadas

Una chica sin novio que cumple el deseo de tener una pareja, también en algún momento envidiará su anterior estado de soltería. La emparejada que vuelve al mercado y supuestamente es feliz por ello, echará de menos la idea de tener una pareja. Un bucle infinito de estados sentimentales que al final colapsan nuestro cerebro y nos hacen ver programas como "Casados a primera vista".

Cuando una está con alguien le gusta fantasear con la idea de conocer a un nuevo chico que conquiste su corazón y revivir el principio de todo de nuevo. Eso ocurre, por ejemplo, cuando viajas en metro y te montas una bonita historia con todo lujo de detalles con ese chico guapérrimo que está sentado enfrente de ti. Todo acaba cuando vuelves a la realidad y coges tu bolsa del tupper para abandonar el vagón y llegar hasta el trabajo.

Eso pasa, es bonito dejarse llevar e imaginar historias con otros chicos. Las chicas lo hacemos, y mucho más cuando amigas solteras cuentan sus aventuras locas y te visualizas protagonizándolas tú. Y por supuesto al revés, cuando eres libre como un pajarito y sueñas con que ese príncipe azul esté enamorado de ti hasta el tuétano día, noche, primavera, verano… Sine Die. La envidia curiosa es un estado natural perpetuo.

Una chica sin novio que cumple el deseo de tener una pareja, también en algún momento envidiará su anterior estado de soltería. Y lo mismo, la emparejada que vuelve al mercado y supuestamente es feliz por ello, echará de menos la idea de tener una pareja. Es un estado de bucle infinito. Y la envidia es de las cosas más insignificantes, las más pequeñas.

Los 5 cosas que envidian las solteras de las emparejadas

1. Tener los pies calientes por la noche.

Las mujeres tenemos los pies fríos por naturaleza. Existen los calcetines para dormir, pero no es ni comparable a notar el roce de un pie calentito que te acompaña en el sueño invernal. Puede que esa caricia nocturna sea de los más romántico del mundo.

2. Los regalos.

Suena materialista, y no hay nada mejor que recibir un regalo hecho con intención. Esos zapatos que dejaste en una pestaña abierta de tu ordenador y tu pareja se fijó o ese concierto que no te has atrevido a comprar las entradas y que va ser un planazo para ambos. Pero no sólo hablamos de estos regalos, también de ese zumo de naranja de por las mañanas o de ese post-it con un mensajito especial.

 3. Que te coloque el pelo.

Es este gesto y todos aquellos que son una muestra de amor en una pareja, esa sensación de estar con el otro en lo más pequeño y en plena confianza. Hablamos de ese cuello de la camisa mal doblado y que tu pareja te coloca correctamente, esa miga que se ha quedado en la comisura de tus labios y te la retira sin más…

4. Los besos porque sí.

Esto es todo muy moñas, pero es así. Esos besos que se encuentran mientras estás cocinando, cuando te acurrucas en el sofá, cuando das un paseo… Esos besos fuera de guión que están en la vida de los emparejados.

Este tio si que sabía dar besos sorpresa

5. Los lugares comunes

Ese restaurante, esa cafetería, ese cine no son uno más son sólo vuestros. Esos espacios de pareja y también esos destinos juntos, que son vuestros recuerdos.

 

Los 5 cosas que envidian las emparejadas de las solteras

1.  La intriga de lo que será.

Ese chico del metro del que hablábamos puede dejar de ser algo que pasa por tu cabeza para hacerse realidad. En vez de salir del vagón tupper en mano, pues con un contacto visual y una conversación puede ser el inicio de algo. Esa sensación de no conocer a tu pareja, de que cualquier desconocido pueda ser el hombre de tu vida, de poder vivir algo especial con alguien que no forma parte de tu vida y te pueda sorprender. La idea de que todo está por descubrir.

2. Las locuras.

Atreverte a todo por disfrutar con alguien desde coger un autobús, terminar en una casa o lo que surja. Esas aventuras acaban con una pareja estable.

3. Las neveras propias.

Abrir su puerta y que todos los alimentos sean los que te gustan. Nada de salsas extrañas, salchichas y cinco tipos de cerveza. Es parte de la vida en pareja, pero se echa de menos que la nevera hable sólo de ti, pero también, armarios, estantes y toda la decoración de tu casa. Nada de muebles negros, sólo muebles de colores pastel y decapados como a ti te gustan.

Aunque muchas veces la nevera de un soltero tiene este aspecto

4. Descubrir otros besos y aprenderse.

La forma de besarse es un pacto y se aprende con cada persona. Volver a descubrir un nuevo beso y una nueva forma de establecer ese pacto.

5. Ser 100% tú.

La vida en pareja son concesiones, hechas en muchos casos con amor. Otras veces no tanto. Pero es ellas hacen el equilibrio de la balanza de que todo continúe: esa visita a la casa de los suegros, es partido de fútbol, esa película que te produce algo más que bostezos… Y hay momentos que se echa de menos no tener que hacer ninguna concesión y ser 100% tú en las decisiones de tu vida.

 

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Este artículo lo ha escrito...

Myriam González de Prado

Myriam González de Prado (Madrid,1981). Estudió Publicidad, pero como quería tener un mejor futuro, pasó de las ingenierias y decidió estudiar Periodismo. Con dos licenciaturas, prefiere... Saber más...