Te cambio tus propósitos de Año Nuevo

Te cambio tus propósitos de Año Nuevo

Si todas las Navidades te marcas unos objetivos a cumplir para el año que viene y todas las veces fracasas estrepitosamente a la hora de cumplirlos, en Glup Glup te ofrecemos la solución perfecta. Cambiarlos… y tan ricamente.

El Fin de Año es una noche que está marcada por la presión social: no sólo tienes que comerte tres kilos de langostinos con su mayonesa, dos huevos rellenos, unos cuantos canapés, el cordero de tu suegra y un polvorón para rematar la faena. También tienes que recapacitar sobre cómo has acabado el año (a priori, con un cebollón inmenso e hinchado como un pavo), analizar tu situación (necesitas Alka Seltzer) e intentar marcarte unos propósitos para mejorar el año que viene (seguro que el primero es “no volver a comer jamás”).

Si una universidad de algún estado con nombre realmente chulo de los EEUU (mi favorita es la Universidad de Wisconsin) hiciera un estudio sobre Propósitos de Año Nuevo, seguro que en el Top Ten aparecerían los siguientes:

1.- Adelgazar unos kilos.

2.- Dejar de fumar.

3.- Practicar algún deporte (o apuntarse al gimnasio).

4.- Beber dos litros de agua al día.

5.- Aprender inglés de una vez.

6.- Cambiar de trabajo o ascender en el tuyo.

7.- Hacerte un chequeo de salud.

8.- Hacer una limpieza general en casa.

9.- Ordenar los papeles del archivo.

10.- Ahorrar.

Aunque te los tatuaras en el brazo serían igual de inalcanzables.

Asúmelo. Seguro que tú te has planteado alguno de estos objetivos más de una vez. O varios. O todos, incluso. Y seguro que has fracasado por la sencilla razón de que hay que tener una voluntad de hierro para ponerse a dieta el día 1 de enero, cuando el país entero vive sumergido en una resaca inmensa y todavía tienes que ir a comer a casa de tu abuela (¿te has quedado con hambre? ¿Otro trocito de cordero? ¿Quieres una pera?). Vamos, como Bridget Jones en la Fiesta Anual de Pavo al Curry de su madre.

Propósitos de Año Nuevo: dejar de fumar y beber menos. Y cumplir los propósitos de Año Nuevo.


Está claro. Fracasas porque te impones a ti mismo unos objetivos realmente inalcanzables. Pero todo sería mucho más fácil si, simplemente, fueras un poco más clemente contigo mismo y reorientaras dichos objetivos.

Tener los pies en la tierra a la hora de plantearte tus objetivos es vital para conseguir cumplirlos.

En Glup Glup le hemos dado una vuelta a los objetivos más típicos de Año Nuevo y te proponemos una serie de alternativas mucho más llevaderas. No te garantizamos éxito asegurado pero sí que no sufrirás tanto por el camino.

 

En vez de adelgazar unos kilos… SÉ MÁS ATRACTIVO/A

Está demostrado científicamente que hay mucha gente atractiva que, en realidad, es bastante fea (o requetefea, como era el caso de Jean Paul Belmondo, el actor más ligón de los años 70). Pero lo disimulan bastante bien gracias a una mezcla de actitud positiva, cara dura y una premeditada ocultación de sus defectos físicos. Esa gente no se preocupa por sus kilos de más sino por buscar la camisa que mejor entone con sus ojos. Ser más atractivo es una cuestión de sacar a relucir lo mejor de ti mismo, de cuidar tu autoestima en plan "Porque yo lo valgo" y no requiere que te sometas a dietas espartanas o renuncies al postre (por cierto, no renunciar al postre debería estar en tu lista de propósitos para el 2014).

Y recuérdate a ti mismo esto: si Courtney Love logró conquistar al líder musical de los 90 pegando esos berridos insoportables y prescindiendo del desodorante, imagina qué podrías hacer tú con un poco de perfume, un pañuelo atado al cuello con mucho estilo y una gran dosis de desparpajo.

 

En vez de practicar algún deporte...SAL MÁS A BAILAR

Todos los años es la misma historia. Tras pegarte una panzada de polvorones y Anís del Mono, te agobias un montón porque no te llega el último agujero del cinturón y te lanzas de cabeza a pagar la cuota anual del gimnasio más cercano (porque te convencen de que es la que sale más rentable… para ellos). Empiezas con fuerza, pero a las dos semanas bajas el ritmo. A los dos meses sólo vas de vez en cuando y te tienen que explicar todas las veces cómo funcionan las máquinas. A los seis, te has olvidado de que habías pagado una cuota. ¿El resultado? Has gastado un montón de pasta y ya no recuerdas ni dónde estaba el gimnasio

En Glup Glup tenemos claro que es mucho más rentable gastarse ese dinero en los disco-pubs y los locales de copas que hay cerca de tu casa. Un par de veces a la semana es la frecuencia más recomendada. Sí, es cierto: tendrás que consumir al menos una copa, pero quemarás todas sus calorías, endurecerás músculos, mejorarás tu coordinación y muchas cosas más en cuanto pongan tres hits seguidos de Lady Gaga y pierdas todo el sentido del ridículo.

Y lo mejor: bailar libera toxinas y sudor a chorrazos. Será como utilizar la sauna del gimnasio sin tener que despelotarte en pleno invierno. Todo ventajas.

 

En vez de aprender inglés… VE MÁS SERIES EN V.O.

Tu vida ya es bastante complicada entre el curro, la casa, los niños, la declaración de la renta, interpretar el recibo de la luz, etc.  Lo último que te faltaba era ponerte a estudiar sintaxis, gramática, fonética y vocabulario en otro idioma. Pero, claro, tener un buen nivel de inglés hoy en día es imprescindible para todo. Especialmente para entender lo que te está pidiendo ese posible futuro cliente extranjero y el único que tiene pasta para adquirir ese producto que representas.

En Glup Glup te proponemos que mejores notablemente tu nivel de inglés mientras te lo pasas pipa viendo tus series favoritas. Puede que tengas que empezar visionando la primera temporada de Pocoyo (narrada, por cierto, por el gran actor y comediante inglés Stephen Fry) pero, antes de que te des cuenta, estarás suspirando por volver a escuchar la imponente voz original de Benedict Cumberbatch en la nueva temporada de Sherlock

Lo más increíble: te podrás tirar el pisto con tus amigos cuando consigas distinguir entre el acento posh de los actores de la BBC y el acento de clase baja de los protas de Utopia.

 

En vez de hacer una limpieza general en casa... CONTRATA A ALGUIEN PARA QUE LO HAGA. EN SERIO.

Las labores del hogar son tan interminables como las telenovelas. Y lo peor: pueden llegar al punto de convertirse en una película de terror. En algún momento de tu vida pensaste que aquello de la limpieza general era una pantomima que se había sacado de la manga tu madre para hacerse la víctima, pero ahora que tienes tu propia casa te has dado cuenta de que tú también tienes que hacerlo de vez en cuando (aunque mudarse de casa y empezar de nuevo sería una opción mucho más práctica. Prenderle fuego a todo también). Descolgar las cortinas, limpiar las cornisas, vaciar los armarios y limpiarlos por dentro… requerirá mucho esfuerzo y hacer uso de todos los conocimientos que tengas de Química Avanzada y Estrategia Militar.

En Glup Glup pensamos que este es uno de los casos en los que está más que justificado invertir dinero este año. Puede que para ello tengas que renunciar al cine y a un par de cervezas esa semana, pero ¿y la felicidad de que alguien haga toda esa tediosa labor por ti?

Además: podrás invitar a casa a tus padres a plena luz del día y sin temor a que piensen que vives como un infraser.

 

Estos son sólo algunos ejemplos creativos de cómo puedes reinterpretar algunos propósitos de Año Nuevo. En Glup Glup te invitamos a que te inventes opciones alternativas para los tuyos y las compartas aquí con nosotros en comentarios. Y Feliz Año Nuevo.

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Este artículo lo ha escrito...

Rebeca Rus

Rebeca Rus (Madrid, 1974) es creativa publicitaria, escritora, columnista y responsable de la sección de cocina de la Revista Cuore. Es la autora de los libros "Sabrina:1-El Mundo:0", "Sabrina... Saber más...